Los errores que debes evitar en tu perfil de LinkedIn

Las redes sociales y nuestro comportamiento en el mundo digital cada vez toman más preponderancia en el ámbito laboral. Un profesional debe cuidar y potenciar tanto su imagen en la vida real como virtual ya que las empresas nos evalúan en ambas. Además muchos empleadores han actualizado sus métodos de selección de personal, adaptándose a la aparición de plataformas digitales de búsqueda de empleo y perfiles profesionales digitales.

LinkedIn es una de los sitios más utilizados actualmente por los trabajadores para presentar una imagen que demuestre su conocimiento de las redes sociales.

Sé honesto con tu perfil

Tienes que tener claro que tu perfil estará en línea por lo que siempre estará a la vista de la gente. Si colocas algo falso en tu perfil corres el riesgo de que te descubran tarde o temprano, lo que sólo perjudicará tu imagen.

No te apropies del trabajo ajeno

Las responsabilidades en LinkedIn describen a las funciones que te han correspondido en tus trabajos y los logros se refieren a tu desempeño. Si te atribuyes éxitos ajenos, se sabrá y una vez que está publicado por más que después lo borres, siempre puede suceder de que alguien lo haya visto e incluso guardado.

Describe tu trayectoria laboral en una línea secuencial de tiempo

Tu perfil de LinkedIn tiene que ser consistente con lo que tengas en tu currículum y al igual que en él debes describir tus antecedentes en forma temporal para facilitarle el trabajo a quien esté evaluándolo.

Privilegia calidad por sobre cantidad

En LinkedIn lo importante no es tener la mayor cantidad de contactos sino quiénes son esos contactos. Debes elegirlos de acuerdo a tu rubro y profesión.

Incluye una fotografía real y profesional

Nada de “selfies” con la última locura de moda en Instagram. Busca un foto que muestre de la cabeza hasta los hombros, muy similar a lo que colocaría en tu currículum.

Utiliza recomendaciones legítimas

Las recomendaciones de LinkedIn son realmente influyente si te las dan usuarios con los que hayas realmente trabajado. No le pidas a tus compañeros o amigos que las hagan; lo ideal es que sean entregadas por tus jefes o clientes.

Fuente: Finanzas.com