¿Cómo iniciarse en la cata de vinos?

¿Cómo convertirte en un catador de vinos? Es una de esas profesiones de las que usalmente nos preguntamos: “¿Dónde enseñarán eso?” Lo cierto es que para empezar a aprender de este inusual oficio puedes partir desde casa. Con estos pasos para iniciarse en la cata de vinos podrás comenzar a “educar” tu paladar, tanto si te interesa como profesión o si sólo quieres saber elegir un buen vino.

El momento perfecto

¿Cuál es el mejor momento para catar un vino? Cuando nuestro estómago está vacío. Por eso si vamos a elegir un brebaje para acompañar una cena romántica o de negocios lo ideal es hacerlo una o dos horas antes de comer. También puedes hacerlo una vez que ya haya terminado el proceso de digestión de la comida, por ejemplo, en la tarde justo antes de tomar once cuando ya has procesado el almuerzo.

La proporción y temperatura correcta

Una copa debe llenarse hasta un tercio de su capacidad. Los vinos tintos crianzas y reservas deben servirse entre los 16° y 18°, mientras que los blancos y rosados deben estar a alrededor de los 7°.

La postura

Debemos sostener la copa por el cuello para no calentar el vino con el roce de la mano. Luedo debemos elevarla a la altura de nuestros ojos, ojalá mirándola contrastada contra un fondo blanco. Así podremos apreciar mejor el color y estimar su “edad”. Los vinos añejados suelen ser más claros que los más “jóvenes”.

Reconocer la “lágrima”

Al agitar la copa, el líquido se eleva sobre la superficie y escurre por el vidrio hasta que retorna a su altitud habitual. El efecto es similar a cuando ves la gotas de lluvia resbalar sobre las ventanas. La diferencia es que en el vino puede indicarnos la graduación alcohólica del ejemplar. La fluidez del vino determina la intensidad y la persitencia de la “lágrima”. Usualmente una mayor graduación alcohólica se traduce en una mayor aparición de estas “huellas del vino”.

Identificar el aroma

Debemos colocar la copa bajo nuestra nariz sin agitarla y hacer dos a tres inspiraciones lentas y profundas. Luego rotamos la copa ritmícamente y volvemos a oler. Esto nos permitirá darnos cuenta de la intensidad del vino: alta, media o baja. También nos entregará información con respecto a su cáracter; puede ser floral, frutal o amacerado.

Saborearlo

Este es el momento vital de una cata de vinos. Debemos colocar un pequeño sorbo en la boca y hacerlo recorrer por ella. Degusta y saborealo bien, buscando el equilibrio entre el sabor inicial y el retrogusto (este último es el que te queda en la boca después de que lo tragues o lo escupas).

Rememora

Recuerda y analiza todos las sensaciones y sabores. Si estás acompañado, compártelas con el resto.

Acompáñalo bien

La comida adecuada para un vino es simplemente la que no opaca su sabor y la que a su vez, el vino no la opaca.