Correr antes de ir a trabajar: pros y contras

En ciudades como Londres algunos atletas vuelven del trabajo a casa corriendo, con la mochila encima, así se ahorran el transporte del subway y de paso hacen deporte, mientras que aquí parece que no es una práctica tan extendida, muchos optan por salir a correr antes de trabajar, con todo lo que eso supone, te explicamos los pros y contras de esa práctica, y algunas cosas que deberás tener en cuenta.

PUNTOS A FAVOR

  • Correr antes de ir a trabajar te ayuda a cargarte las pilas, es un ejercicio saludable que hace que te mantengas despierto, al obligarte a practicar deporte temprano, consigues estar activado en tu trabajo, mucho antes que tus compañeros, sin necesidad de tener que tomar café.
  • Si tomas como rutina despertarte a una determinada hora, y siempre lo cumples, conseguirás tener el hábito fácilmente, y aemás tendrás el resto del día para hacer otras cosas, como atender a obligaciones profesionales o familiares.
  • A primera hora de la mañana no suele haber mucho tráfico, ni de coches ni de personas, lo que da al runner un punto extra para moverse por la ciudad sin tener que preocuparse de los posibles obstáculos que se encontraría en otros momentos, como en horas puntas.
  • Te obliga a aprovechar el tiempo, si tienes poco, justo antes, te obliga a correr sin poder permitirte el lujo de parar, de esta forma mejoras como corredor, aunque esto puede ser también un punto negativo, según se mire.
  • Saliendo a correr, consigues ver las cosas más claras, incluso esto puede ser tu aliado, porque mientras lo haces, puedes pensar en lo que tienes que hacer durante el día, y es una excelente forma de tomar decisiones.

PUNTOS EN CONTRA

  • Tienes el tiempo más limitado, si entras a trabajar a las 9, por ejemplo, te obliga a salir pronto, y a no poder disfrutar en exceso del entrenamiento, ni a parar, porque sabes que tienes que estar a una determinada hora listo.
  • El hecho de que no haya mucha gente, unido con la oscuridad de la primera hora, puede ser visto como algo peligroso, dependiendo de las situaciones en las que nos podemos encontrar.
  • Sabes que antes o después te puede dar el bajón, aunque sea a mediodía, o por la tarde, seguramente necesitarás descansar, lo ideal es hacer una siesta, si tienes un horario partido.
  • Tener poco tiempo te puede producir cierto estrés, es como decir a las 6 correr, a las 7 ducha, desayuno, a las 8 trabajo… de ahí depende tu habilidad para gestionar tu tiempo.
  • Puedes ser visto como un bicho raro por jefes o compañeros que no comulguen con esa idea, aunque por suerte cada vez somos más los que corremos, y aquién le importa que lo hagamos a una hora u otra…
  • Los imprevistos que puedes encontrar son innumerables, imagina que sales a correr y te lesionas, ¿cómo vuelves?, no es lo habitual, pero por poner cosas en contra.

La conclusión final es que es difícil compaginar la vida diaria con lo del running, y que muchos prefieren la mañana, justo antes de las obligaciones laborales, porque no tienen mejores opciones, es esto o hacerlo a mediodía, o incluso por la noche, y puede que entre esas tres posibilidades, la primera sea la idónea, aunque está claro, que no hay nada mejor que no tener un límite de hora para llegar a casa, y que así es complicado que salgan sesiones largas, a menos que nos peguemos el gran madrugón, o tengamos la suerte entrar a trabajar a una hora no demasiado temprana.

via inforunners.com