6 malos hábitos laborales que te conviene olvidar

A veces existen comportamientos o actitudes de las cuales no nos percatamos, o con el tiempo algunas situaciones que normalmente no aceptaríamos pasan a ser pan de cada día. Y es que el ser humano, al ser un animal de costumbre, tiende a naturalizar ciertos comportamientos cuando ha sido expuesto mucho tiempo a ello sin que nadie note alguna irregularidad ni nadie diga nada, hasta que ya sea demasiado tarde. Porque seamos honestos, los chilenos no somos muy conflictivos, y cuando se trata de decir las cosas a la cara, esta sencilla tarea suele tornarse algo complicada cuando el resto del grupo no aprueba la sinceridad.

Sin embargo, esto no solo ocurre en el trabajo, sino que la hemos vivido en cada etapa de nuestra vida. Como cuando aguantábamos a ese compañero que nunca hacía algo en los trabajos pero que de todas maneras poníamos su nombre en el informe, o cuando quedábamos de juntarnos con un grupo de amigos pero siempre existía alguno que nos dejaba plantados o llegaba una hora tarde. Y que hay de aquella vez cuando en tu primer día de trabajo, te dijeron: Pregúntame lo que quieras…Y a la primera duda nadie te podía ayudar.

La descripción de escenas podría seguir, pero lo verdaderamente imporhomer-sleeping-1tante es saber que si estos comportamientos hubiesen sido expuestos desde un primer momento, podrían haberse evitado varios conflictos, laborales y escolares.

Para que estés más atento y no naturalices las situaciones, aquí te dejo 6 descripciones que te evitaran muchos conflictos.

  1. La impuntualidad: No estamos hablando de 10 minutos y lo sabes. Me refiero a que dejes de llegar una o dos horas tarde a tus compromisos. O en el caso contrario, no aceptes más este comportamiento, ya que habla de una falta de respeto y de compromiso con las tareas que se asumen. Esto quizás sea gracioso al principio, pero este defecto se contagia, si uno llega tarde, después serán dos y tres. Si eres jefe, debes parar este comportamiento desde un principio, y si tú eres el impuntual, deja de hacerlo, porque al final del día lograrás la desorganización e irritación de todo tu equipo de trabajo. 
  2. Los cahuines: Está bien que te caiga mal esa compañera que siempre se va temprano, y que falta justo el día de la presentación dejándote sola. Sin embargo, hablar por la espalda no es bueno para nadie ya que no estás resolviendo ningún conflicto. Tú eres la que estás quedando como cahuinera y ella como víctima. Lo más lógico en este caso, es decirle desde el comienzo cómo te sientes al respecto y resolver el problema.
  3. Bullying laboral: Este término no es solo propio de los niños, ya que en muchos trabajos existen malos tratos por parte de los compañeros de trabajo o el mismo jefe. Los comentarios burlescos a ese compañero más tímido o al recién llegado pueden parecer graciosos la primera vez que los escuchas, pero si este comportamiento se transforma en un hábito, puede que la violencia de los comentarios aumente y se transforme en abuso. Lo que puede desencadenar situaciones muy peligrosas en alguien poco tolerante a la frustración o con signos de depresión. Reírse siempre de una persona no es normal, evítalo.
  4.  Los cariños: Hay compañeros, jefes y jefas que son cariñosos con sus subalternos, pero tenemos que tener cuidado cuando ese beso de despedida dura más de lo debido, cuando son comunes las palmaditas en las nalgas o más abajo de la cintura. Si sientes miedo o nervios porque tu compañero simpático que antes te enviaba memes y chistes a tu teléfono, ahora te envía mensajes algo subidos de tono. Todos estos son indicios de acoso sexual, no los dejes pasar.
  5. Trabajar horas extras: Es bueno ser proactivo, responsable y querer terminar ese trabajo que te salió porfiado. Sin embargo, no es bueno que esto se convierta en un hábito y menos cuando te están obligando a quedarte después de la hora porque a tu jefe se le ocurrió una reunión de último minuto, o solo porque tienes un superior que le gusta irse a las 10 de la noche a su casa. Si dejas que estas situaciones pasen sin problemas después afectarán no solo a tu vida laboral, sino que también te generará un problema a nivel personal, con tu pareja o familia.
  6. La irresponsabilidad: Está bien que se te olvide una vez la fecha de presentación de un informe, o que olvidaste llamar a ese cliente molestoso porque estabas muy ocupado. Sin embargo, si es una costumbre tuya dejar trabajo para mañana, dársela a otro compañero o usar presentaciones e informes que no son tuyos, entonces estás cayendo en un grave error. Quizás tus compañeros no te lo digan a la cara, pero créeme, hablan de ti y no de buena manera. Tal vez esto no te traiga problemas la primera vez, pero al cabo de unos cuantos meses la situación será evidente, afectará el clima laboral y cuando menos te lo esperes, los comentarios llegarán a tu superior. Si estás del otro lado, no generes situaciones problemáticas, habla con el aludido y soluciona el conflicto.