10 Tips para mantenerte motivado en el trabajo

La motivación es el deseo o la necesidad que activa y dirige nuestro comportamiento para conseguir un objetivo. Sin embargo la rutina, el estrés y las tareas propias del trabajo pueden disminuir los niveles de motivación en los trabajadores, por eso es importante realizar actividades que te mantengan motivado, además de tener una actitud positiva frente a los desafíos diarios. 

Has notado que hay personas que siempre están de buen humor, ese compañero de trabajo que a pesar de viajar casi dos horas para llegar a su trabajo, siempre se mantiene con una actitud positiva frente a la vida; o la señora del aseo que necesita mantener a sus hijos con el sueldo mínimo pero que siempre te saluda muy afectivamente. En cambio, tú no puedes encontrar la motivación necesaria para llegar a tu trabajo con una sonrisa y desarrollar las tareas con más ánimo.

Y es que la motivación es un factor muy importante para desarrollar la innovación y la creatividad en nuestro lugar de trabajo, además hacer menos intensa la jornada laboral.

Si quieres recuperar la motivación en tu trabajo, sigue estos consejos: 

  1.  Encontrarle sentido a las cosas: De repente sucede que las tareas se vuelven tan rutinarias que se pierde el sentido de hacerlas, por lo que hay muchos detalles que dejamos pasar y la calidad de nuestro trabajo se ve mermado. Recuerda que toda asignación tiene un motivo útil para la empresa. motivacion_laboral-resized-600
  2. Encontrar metas: Un motivo para ir a trabajar todos los días es tener una meta clara, ya sea en tu vida personal o laboral. Aquí todo se vale, un aumento, ser reconocido por tu trabajo, ahorrar o comprarte un departamento. Recuerda que somos animales de estímulos y nos movemos por objetivos.
  3. Valorar tu trabajo: Todos en alguna ocasión sentimos como si el mundo hiciera mucho más que nosotros, pero recuerda que estás en ese puesto porque tu trabajo sirve para un propósito. Si no valoras tu profesión ni tu oficio, será muy difícil que el resto te note y te aprecie. Si este es tu caso, reflexiona sobre ello y valórate.
  4. No dejes nada a medias: Existen tareas que no son tan importantes en el momento pero que tienen una fecha límite de entrega, si no conseguimos terminarlas, el peso de la obligación nos va a generar un estrés innecesario. Por eso es mejor intentar terminar todo en un corto plazo y evitarnos problemas a futuro.
  5. Quiérete: Reconoce que haz hecho un buen trabajo y consiéntete un poco durante la semana, sal a tomar unas copas con unos amigos, cómprate esos zapatos que tanto querías o ve al cine durante la semana.
  6. Supera los obstáculos: Date un tiempo para pensar en las dificultades que has tenido y en cómo superarlas. Si algo no te gusta convérsalo con alguien de confianza o con tu superior y trata de que las situaciones que te afectan no vuelvan a ocurrir. O si un proyecto no ha salido como quieres, encuentra una manera de agilizar tus procesos y encara el problema de fondo.
  7. Planifica:  Una vez que hayas tenido en cuenta los obstáculos, planifica tu semana laboral, ordena tus proyectos y prioriza lo más importante. images
  8. Haz buenas migas: Es decir, rodéate de compañeros que te aporten buenas energías y que te ayuden a cumplir tus tareas. Aléjate de los comentarios mala onda y de los “cahuines” que no aportan a un buen clima laboral.
  9. No seas tan perfeccionista: Esta bien que cumplas a cabalidad con tus tareas, pero te provocarás un desgaste innecesario si lo revisas una y otra vez buscando errores. Además, retrasarás otras tareas pendientes y trabajarás de más.
  10. Mantente positivo: Nada es tan grave como para arruinarte el día, muchas situaciones negativas pueden tener un desenlace positivo si tu cambias tu actitud hacia ellas. Por ejemplo, si el “taco” que se formó en la autopista te hizo llegar tarde, respira hondo y piensa que no vale la pena que tu mañana se arruine por problemas que escapan de tu control.