Adiós a los perfiles falsos en redes sociales

Seguramente tú haz visto programas como Catfish o su versión chilena Espías del amor, en donde las parejas se conocen cibernéticamente pero sin tener la seguridad de que al otro lado de la pantalla, la persona sea realmente la que dice ser.

En mucho casos, los “catfish o jurel tipo salmón”, como se les conoce en Chile, llegan al extremo de robar fotos de otros perfiles de facebook, suplantando la identidad de una persona, causándole estragos a las usuarios que son engañados. Seguridad-informatica-Suplantar-identidad

Hoy en día no existe ninguna ley que prohiba la suplantación de identidad en plataformas virtuales, sin embargo, una comisión en la cámara de diputados está tratando de establecer parámetros y reglas a los que se quieran hacer pasar por otros.

La moción, presentada por los diputados UDI Gustavo Hasbún, Juan Antonio Coloma, Joaquín Lavín, Patricio Melero, Renzo Trisotti, Jorge Ulloa, Ignacio Urrutia, Enrique Van Rysselberghe, María José Hoffmann y Claudia Nogueira, modifica el Código Penal para sancionar expresamente la suplantación de identidad en redes sociales.

Los legisladores precisan que, de acuerdo a datos proporcionados por las policías, este tipo de delito ha aumentado considerablemente. Ello “no solamente implica la aplicación de una norma penal al caso concreto, sino que también revela la escasa regulación legal que aún internet y las redes sociales invisten en nuestro ordenamiento jurídico”.

En cuanto a la regulación actual, prevista en el artículo 214 del Código Penal, es tildada como “antigua” y no se encuentra actualizada a las nuevas maneras de relaciones interpersonales establecidas por la computación a través de internet y las redes sociales.

“No está demás indicar que la ley que protege la privacidad de las personas constituye una legislación sancionada hace casi 25 años, en donde fue promovida y diseñada en un entorno en que internet todavía era una plataforma que no revestía la importancia que asume hoy en día”, manifiestaron los autores, acotando luego que ello apunta a la sensación de impunidad que otorga el anonimato y con ello la falta de elementos de prueba para enjuiciar a una personas por la comisión de este delito.

“Lo que determina la existencia del ilícito es la suplantación de la identidad de una persona, sin embargo, para que sea pesquisable penalmente se requiere una cierta voluntad finalista del hechor, un ánimo de dañar, ya sea en la persona o bienes del afectado”, señalan.hqdefault

Además, recalcan que no es un hecho aislado que personas públicas y figuras del arte y el espectáculo sean víctimas de suplantaciones de sus cuentas de Twitter o Facebook, lo que eventualmente pueden generar graves daños personales y laborales.

Por ello, proponen complementar el artículo 214 del Código Penal, ampliando este tipo penal respecto de aquellas personas que suplanten el nombre de otras, pero a través de redes sociales, no por alguna vía convencional.

El texto fue remitido para su estudio a la Comisión de Constitución.