La triste historia del ingeniero que busca pega como junior

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Se quemó las pestañas por años en Valdivia para sacar su cartón de ingeniero comercial en la Universidad Austral, y lo logró. Pero una esquizofrenia detectada a poco de egresar lo dejó en la banca a la hora de buscar pega en lo que había estudiado.

Se trata de Víctor Vera Bórquez (53) quien vive en Osorno desde hace varios años, y debido a sus dramas laborales no le quedó otra que poner un aviso en un diario local ofreciéndose a poner el hombro haciendo aseo, como junior o lo que sea pa’ parar la olla y pagar las deudas.

“Tengo problemas de memoria, quizás sea debido a los medicamentos”, contó el profesional a La Cuarta.

Víctor se separó hace tiempo de su señora y vive junto a su hijo de 19 primaveras, con quien lucha para poder sobrevivir.

“En el año 1989 fui diagnosticado de una enfermedad siquiátrica (esquizofrenia) con la que he tenido que vivir hasta la actualidad. Por esta razón debo medicarme periódicamente, lo que me ha provocado esta pérdida de memoria”, largó Vera.

“He tocado puertas en toda la ciudad buscando una oportunidad laboral, pero dada mi actual condición ha sido difícil poder costear todos los gastos propios del hogar. Todo trabajo es digno por lo que no tengo problemas para desempeñarme en ello”, suplicó Víctor.

“Solo le pido paciencia a mis empleadores. Soy una persona esforzada, responsable y necesito encontrar un empleo”, agregó.

La solución

Para el siquiatra Luis Risco, del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, la razón por la que Víctor tiene lagunas mentales, es debido a que no se toma sus medicinas.

“Un paciente de esquizofrenia efectivamente tiene problemas de concentración y memoria, además de perder la capacidad de impulsarse para adelante y progresar, y los fármacos ayudan a superar en parte este problema. Todo lo contrario a lo que él dice”, explica.

“Los medicamentos para tratar esta enfermedad son costosos, razón por la cual muchos pacientes abandonan el tratamiento o lo realizan de manera poco prolija. Por fortuna el Estado lo cubre a través del AUGE, un programa que muy pocos países en el mundo tienen”, recetó el doc.

Fuente: LaCuarta.cl