Gerentes cuentan cómo se “infiltraron” en sus empresas para nuevo programa de CHV

María Luisa Bierwirth, de Doggis, y Alejandro Magnasco, de Monarch, son parte de la primera temporada de la franquicia “Jefe en tus zapatos” que tiene versiones en quince países y que debutará en Chilevisión el miércoles a las 22:30 horas.
Vía Emol
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María Luisa Bierwirth y Alejandro Magnasco caracterizados como trabajadores anónimos de sus respectivas empresas.
Foto: Chilevisión.

SANTIAGO.- En 2009 en el Reino Unido debutó “Undercover Boss” un programa que mostraba a altos ejecutivos de empresas hacer diversos trabajos en sus distintas fábricas, restaurantes, hoteles u oficinas de servicios. Todo esto de manera encubierta y bajo la excusa de que se estaba grabando una especie de documental con personas que recién partían su vida en la empresa.

Siete años y quince versiones más tarde, el programa llega a Chile bajo el nombre “Jefe en tus zapatos”, con ocho episodios que debutarán el miércoles a las 22:30 horas a través de las pantallas de Chilevisión.

Antes del estreno, la gerente marketing de Doggis, María Luisa Bierwirth, y el gerente comercial de Monarch, Alejandro Magnasco, cuentan detalles sobre sus experiencias, que implicaron grabar durante un par de semanas y rotar por varios trabajos, además de prepararse cada mañana con una caracterización física que impidiera que los reconocieran.

Magnasco cuenta que conocía el formato antes antes de su participación en octubre del año pasado. Es más, es un entusiasta del espacio y lo ha visto en sus versiones italiana, española y estadounidense y no tiene problemas con admitir que era “un sueño” el ser parte de él para poder ver el real funcionamiento de la cadena productiva.

Por su parte, Bierwirth dice que había visto el programa, pero no era una gran seguidora. Algo que cambió cuando la invitaron a participar y empezó a verlo más seguido para interiorizarse sobre su funcionamiento.

Lo más complejo

El estar tan interesado en el programa ayudó a Magnasco a grabar por 12 días y soportar agotadoras jornadas que, aparte del habitual día de trabajo, implicaban dos horas de caracterización que permitieron dejarlo irreconocible. “Fue súper sufrido”, comenta al recordar que a veces debía levantarse a las cuatro de la mañana.

“Tenía un miedo permanente que me pillaran”, cuenta la gerenta de Doggis, y explica que este temor se debía especialmente a que mucha gente se abrió fácilmente con ella y le detalló problemas personales complejos. Por lo tanto, le preocupaba que se fueran a molestar si sabían quién era realmente. Además, agrega: “De una manera u otra ver estas problemáticas de vida te hace un espejo frente a tu propia vida”, algo que le ocurrió especialmente con el caso de muchas mujeres y el sobrellevar el ser mamá con un trabajo altamente demandante. Eso sí, fue en ese punto que notó lo privilegiada que es en su vida diaria.

Sobre este punto, el gerente de Monarch comenta: “Nosotros usamos el concepto de ‘héroes ocultos’: personas que tienen una historia de valor compleja y oculta”, trabajadores, a quienes, cuenta “le hicimos unos cariñitos”. Pues, una de las características del espacio es no sólo mejorar la productividad al conocer los problemas en la producción, sino que mejorar las condiciones de quienes son parte del equipo. Algo que Bierwirth hizo al alivianar ciertas dificultades del trabajo— que en el caso de su firma lleva a una altísima rotación de empleados—, además de algunos regalos.

Para Magnasco, el mensaje más relevante que tiene para él su participación en el proyecto es la importancia que tiene para la empresa cada una de las personas que conforman la cadena de valor de la compañía. Algo que es particularmente importante, considera, tomando en cuenta que la manufactura actual se hace en gran parte en China y no en el país. “Queremos mostrar el cariño por lo que hacemos de parte de la familia, desde el que que teje el calcetín a quien lo empaca y distribuye”.

En tanto, Bierwirth rescata lo responsables y comprometidos que son quienes trabajan en la institución, tomando en cuenta que muchos de ellos son muy jóvenes. “Si es es prejuicioso, se podría pensar que tienden a ser menos rigurosos”, dice, y afirma que se llevó sorpresa muy grata al respecto. En cuanto al programa, asegura: “Fue experiencia de vida fantástica”.