Chaneo, endogamia y clasismo: Demoledor estudio destruye las prácticas de colegios de élite en Chile

El estudio, firmado por el sociólogo de la UC Sebastián Madrid, se adentró en la realidad de los colegios particulares de élite en Santiago. Su análisis no deja lugar a dudas: la educación en estos establecimientos tiene connotaciones clasistas, discriminatorias e incluso “endogámicas”.

Vía El Desconcierto

cumbres

Un estudio del sociólogo de la Universidad Católica Sebastián Madrid, que fue incluido en el libro “Mercado Escolar y Oportunidad Educacional”, diseccionó con detalles las prácticas en los colegios de élite de nuestro país.

Para ello entrevistó a 18 egresados de estos establecimientos, todos habitantes de la zona oriente de la capital y con un nivel socio económico alto.

El sociólogo determinó que la selección de estudiantes -vía diversos métodos-, la brutal competencia, el aislamiento de la sociedad y el “chaneo” o “chuleo” son parte de los elementos que configuran la educación en estos lugares.

El texto publicado por Emol, parte por analizar la selección. “Deliberadamente, seleccionan a ‘iguales’ y se establecen redes de contacto activas basadas en amistad y parentesco”, dice el analista, calificando la práctica como una “endogamia particular”.

Según explica, el filtro principal son los aranceles que pueden llegar a 20 mil dólares por alumno al año, cifra mayor al ingreso per cápita de Chile y cinco veces el salario mínimo de un año.

Además, dice que cerca del 90% seleccionan a sus alumnos por habilidades cognitivas para quedarse con los estudiantes “más fáciles de educar”. Pese a ello, reveló que sus resultados académicos están bajo todos los niveles de la OCDE y sólo superan a los estudiantes de la élite peruana.

Aislamiento y “chaneo”

El aislamiento es otro factor. El autor hace referencia a la creación de una “burbuja” en torno a los estudiantes y que para ellos “la universidad es el momento en que la sociedad emerge frente a ellos“.

Una de las formas en que algunos de estos jóvenes se relacionan con el mundo de Plaza Italia para abajo, asegura el texto, es el “chaneo” o “chuleo”. Según detalla, es una práctica “extremadamente clasista y sexista” que implica visitar discotecas o bares de sectores populares en busca de sexo.

Esta práctica divide a las mujeres en dos tipos: las para comprometerse y las para sólo tener sexo. Y produce explícitamente límites de clase y género”, dice la investigación.

Sin embargo, existen otro tipo de métodos usados por estudiantes de estos establecimientos para acercarse a la realidad social de la mayoría. Como ir a vivir una semana con una familia pobre o trabajar en una fábrica.

“En estas actividades -señala el estudio- la relación con otros diferentes no es nunca en términos de iguales, y por lo tanto, tienden a naturalizar las relaciones de subordinación y dependencia”.

“Selección natural, casi darwinista”

Otro ítem de la investigación es el que hace alusión al nivel de competitividad al interior de estos colegios.

Según explica Sebastián Madrid, la educación es de tipo “gerencial” y está orientada a generar habilidades “empresariales-emprendedoras” en los alumnos. Y así “desenvolverse de manera efectiva en una economía de mercado”.

Incluso menciona un método en el que los estudiantes se forman en fila desde el mayor al menor promedio y van contestando preguntas, a veces, frente a sus padres.Esta competencia es organizada deliberadamente como una selección natural, casi darwinista, que desvirtúa toda posibilidad de colaboración entre los estudiantes”.

“Todo este tipo de prácticas, particularmente la selección y la falta de diversidad interna que tienen estos establecimientos, no apunta a una sociedad más democrática y más inclusiva. De hecho, la Ley de Inclusión (que elimina la selección) no toca a estos colegios. No es lo deseable. Si queremos una sociedad más democrática, más inclusiva y, más participativa, lo ideal es que podamos mezclarnos”, explica el autor.