La solución definitiva para beber sin embriagarse

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Dicen que las personas creen en cualquier cosa que les sea contada en secreto, pero no se trata de un truco psicológico de convencimiento ni mucho menos de las típicas técnicas para beber menos, aunque parezca imposible, parece que existe un método secreto para tomar bebidas alcohólicas sin emborracharse. ¿Cómo?

El último en compartir su sabiduría ha sido el fundador de la compañía cervecera Boston Beer Company Jim Koch en las páginas de Esquire, donde ha revelado –con una intención quizá publicitaria– su secreto para aguantar grandes cantidad de alcohol y mantener la compostura. La clave está en la levadura.

Una cucharada antes de cada cerveza

“¿Quieres conocer mi secreto? ¿Quieres saber cómo hago para beber cerveza toda la noche sin emborracharme?” Esta es la pregunta que Koch le hace al articulista Aaron Goldfarb, antes de explicar su secreto. Goldfarb admite que el aguante del empresario en las catas de cerveza es encomiable. Allí donde otros más jóvenes caen rendidos tras un puñado de tragos, o empiezan a dejar notar los efectos de la bebida, Koch siempre se muestra lúcido y amigable.

El empresario admite que se trata de un producto cuyo sabor puede resultar desagradable, por lo que recomienda mezclarlo con yogur, tal y como él mismo suele hacer. No obstante, Koch recuerda que no es un remedio milagroso que elimine por completo los efectos de la bebida, sino que, simplemente, los mitiga. Ya es bastante.

Un descubrimiento, ¿apoyado por la ciencia?

Aunque pueda parecer un tanto estrafalario, Koch se ampara en la ciencia para defender la utilidad del procedimiento. El fundador de la Boston Beer Company señala que lo aprendió de otro amigo cervecero, el doctor en bioquímica Joseph “Dr. Joe” Owades que, de forma nada casual, trabajó en el laboratorio de fermentación Fleischmann, la principal productora de levadura seca de Estados Unidos.

Owades fue toda una autoridad en el mundo de la producción cervecera, e incluso puede presumir de su propia entrada en Wikipedia donde se lo define como “una de las figuras preeminentes en el mundo de la cerveza industrialmente producida”. Su gran hallazgo se produjo cuando encontró la encima que permitía romper las cadenas de ramificación lateral de almidón, lo que permitió elaborar la primera cerveza light con menos calorías y menores carbohidratos residuales.

Koch califica a su amigo, que falleció en 2005, como el “mejor cervecero de todos los tiempos”. El truco utilizado por el fundador de la Boston Beer Company parte, precisamente, del descubrimiento de Owades. La levadura tiene una enzima que se conoce como ADH (alcohol deshidrogenasa), que facilita la conversión entre alcoholes y aldehídos o cetonas; en humanos y en animales, ayuda a la eliminación de alcoholes que podrían ser tóxicos.

Como explica Koch, el proceso que cataliza dicha encima en el que el alcohol se descompone en moléculas en carbón, hidrógeno y oxígeno, “que es lo mismo que ocurre cuando tu hígado metaboliza el alcohol”. Al parecer, Owades sugirió a su amigo que consumir levadura antes de comenzar a beber evita que el alcohol pase a la sangre y al cerebro. En los últimos años de su existencia, Owades patentó un invento bajo el nombre de Prequel, una pastilla que, en teoría, limitaba los efectos del alcohol.

Por supuesto, no todo el mundo ha recibido con los brazos abiertos y las jarras en alto la propuesta de Koch, por mucho que el propio periodista de Esquire haya reconocido que a él le ha ido bien (¿un posible efecto placebo?). Un hilo publicado en Skeptics, foro destinado a desmontar teorías científicas bajo sospecha, sugiere unas cuantas reservas ante el triunfalismo de Koch.

Por una parte, explica uno de los participantes, dado que el pH en el estómago es de entre 1 y 2, las enzimas probablemente trabajarían mucho más lento (o no funcionarían en absoluto); otro comentarista señala que la levadura puede funcionar pero sólo parcialmente, durante un breve período de tiempo, inferior a los 45 minutos. Y un último sugiere una interesante posibilidad: el hecho de ingerir yogur y agua para bajar la levadura probablemente ralentice el proceso de deshidratación, quizá la auténtica razón por la que funciona la fórmula secreta de Koch.