La llegada de fin de año no sólo acerca el período de vacaciones, sino que también viene acompañado de balances anuales, evaluaciones, proyecciones para el año entrante, exámenes académicos para aquellos que están en la Universidad, entre muchas otras obligaciones. Por eso Chiletrabajos te entrega pautas para evitar el temido estrés laboral.
El exceso de trabajo, las reuniones, las responsabilidades, el comienzo o el fin de proyectos, suelen presentarse como situaciones cotidianas de la vida moderna, pero entrando las últimas semanas del año, éstas adquieren una dimensión mucho más importante.
Ante este escenario existen muchas personas que sucumben y caen en cuadros de stress, lo que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es una “enfermedad peligrosa para las economías industrializadas y en vías de desarrollo, que perjudica la producción al afectar la salud física y mental de los trabajadores”.
El stress dentro del trabajo puede generarse tanto por factores externos como internos. Los primeros tienen que ver con agentes como ruidos molestos, exceso en las cargas de trabajo, el frío, la poca luminosidad, espacios demasiado pequeños, entre otros. Los internos en tanto, están relacionados con los aspectos que determinan a una persona, por ejemplo la poca tolerancia a la frustración, la excesiva autoexigencia, la dificultad de organización, etc.
Esta enfermedad es bastante común, lo que no quiere decir que sea una patología simple. Por lo contrario, es bastante compleja y más aún para aquellas personalidades con mayores riesgos de caer en un cuadro de stress, como por ejemplo los trabajólicos, que muchas veces olvidan que deben trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Esta actitud afecta el rendimiento personal y por ende, al de la organización, pero también se extrapola a lo personal y familiar. Por ello es de vital importancia manejar y controlar a tiempo los primeros síntomas de tensión, como irritabilidad, ansiedad, insomnio, dolores de cabeza, entre otros, a fin de evitar severos daños posteriores tanto físicos como psicológicos.
Algunas Medidas
En primer lugar, es preciso hacer foco en el trabajo y deliberar por dónde se va a empezar. Es muy probable que se puedan dividir las tareas entre las que tienen una importancia normal, urgente e inmediata. Las que entran en esta última categoría serán las que se atiendan primero.
Luego, es necesario organizar el calendario y las metas que se buscan alcanzar, sin intentar abordar muchas cosas a la vez. No hace falta sobre exigirse y en lo posible, es mejor delegar o pedir ayuda en aquellos temas que puedan ser trabajados por un tercero. Esto, ciertamente colaborará con el manejo y control de las situaciones estresantes.
Por otro lado, es importante aprender a manejar los horarios y dividir el día. Tomar unos minutos de descanso para respirar y mover brazos y piernas, nunca está de más. Si la mayor parte del tiempo de trabajo se desempeña sentado, es conveniente usar algunos intervalos para ir a tomar un café o un vaso de agua. Eso ayudará a mejorar la concentración y el rendimiento.
Siempre es bueno distraerse, por lo tanto realizar actividades fuera del horario de oficina es una buena opción. Buscar algún deporte para practicar, juntarse con amigos u otras opciones para despegar de la rutina y del exceso de trabajo, son medidas que pueden ayudar a combatir síntomas de estrés y a evitar que éste derive en una enfermedad mayor.
Es importante que junto a las precauciones que debiese tomar cada trabajador, las empresas también adopten medidas para disminuir los niveles de estrés de sus empleados. Las compañías pueden dar los espacios para permitirles hacer pausas o realizar actividades recreativas para mejorar su rendimiento y calidad de vida en general.
Fuente: Trabajando.com
