
En esta instancia debes convencer al reclutador que eres el candidato más idóneo para ocupar la vacante que ellos ofrecen. Por eso es muy importante prepararse antes de cada entrevista y no descuidar ningún detalle. Estos son los 10 errores más comunes y que tú debes evitar.
- Tener una apertura débil
Un buen vendedor tiene máximo tres minutos para atraer a su comprador, lo mismo pasa en la entrevista, donde debes ser un candidato atractivo desde el inicio. - No mantener contacto visual y no ofrecer una sonrisa
No creas que sonreír demuestra falta de seriedad o que una mirada fija te presenta como una persona arrogante. Debes reafirmar tu honestidad y seguridad. - Responder inadecuadamente a preguntas comunes
En las entrevistas se suelen hacer siempre las mismas preguntas, por lo tanto, debes prepararte para no responder lo mismo durante toda la entrevista. - Ser poco natural
Es importante que seas tú mismo a la hora de responder las preguntas, llevar todo muy ensayado o pauteado demuestra poca naturalidad de tu parte. - No enfatizar las habilidades que buscan los reclutadores
Debes ser capaz de identificar las necesidades que tiene la empresa, de esa manera puedes modificar tu estrategia y respuestas a lo largo de la entrevista. - Dar respuestas extensas y de poco sustento, o muy acotadas
Sé concreto en tus respuestas, pero no te limites a unas pocas palabras porque terminarás no vendiendo nada de ti, y por ende no captando el interés del reclutador. - No conocer la empresa para la cual te están entrevistando
Desconocer la organización da una muy mala impresión, peor aún, ¿cómo sabrás venderte de forma atractiva si no sabes lo que el empleador está buscando? - Hablar mucho de lo que quieres y no de lo que puedes ofrecer
Evita hablar mucho de lo que tú quieres en las primeras entrevistas y enfócate en lo que puedes entregar porque de lo contrario puedes desanimar al reclutador. - Enojarte o darte por vencido en la mitad de la entrevista
Muchas entrevistas tienen sus momentos de tensión; ahí el reclutador busca llevar al enojo al candidato para saber cómo reaccionará. Evita perder el control. - Tener un mal cierre y terminar abruptamente la entrevista
Prepara antes de la entrevista la forma en la que terminarás, con argumentos fuertes sobre por qué te consideras el candidato ideal para ocupar la vacante.