Una respiración lenta y profunda desintoxica y libera de toxinas, relaja cuerpo y mente, libera tensiones, masajea los órganos, libera de problemas emocionales, fortalece el sistema inmunológico, los pulmones y el corazón, mejora la calidad de la sangre y el sistema nervioso.
1- Siéntate correctamente y con el cuerpo bien erguido. En tu lugar de trabajo, puedes realizarlo sentándote en una silla cómoda, o cualquier material que proporcione confort.
2- Poner una mano sobre el abdomen y otra en el pecho. Inhalar por la nariz, expandiendo abdomen y tórax (más el primero que el segundo), contando hasta cinco.
3- Con el aire dentro, mantenerlo durante una cuenta de tres.
4- Exhalar por la boca mientras se cuenta hasta cinco.
5- Realizar diez repeticiones. Reserva en tu agenda uno o dos espacios de cinco minutos cada día para este ejercicio de respiración. Un privilegio necesario, que será el primer paso para ganar la partida al estrés.
Publimetro Chile
