

Crecer en el mundo de los negocios significa trabajar en equipo. No obstante, ese equipo debe estar comandado por una persona que cumpla una función tanto de control como de inspiración y confianza, lo cual significa un importante desafío. Pero, ¿por qué un buen jefe podría cambiar tu vida? Más allá del rédito que pueda proporcionarle a la empresa, si estás a cargo de un líder en el que puedas apoyarte y del cual puedas aprender, tu potencial profesional crecerá a la par de la organización.
En Chile sucede muchas veces que los gerentes de las grandes empresas son destacados universitarios, aseguran los expertos, pero carecen de habilidades de liderazgo que les permitan tener un vínculo más estrecho con sus empleados. De hecho, una encuesta realizada por el portal Trabajando.com reveló que a más de un 60% de los chilenos les molesta que sus jefes no valoren su trabajo.
1. Un buen jefe crea espíritu de equipo
Un jefe competente debe hacer entender a sus empleados que no es un adversario, sino que forma parte del equipo para el que juega toda la empresa. Para ello, es importante organizar reuniones mensuales para destacar los logros que se han ido cumpliendo y reorganizar los objetivos.
2. Los buenos jefes quitan dramatismo a los problemas
Equivocarse está en la naturaleza de los seres humanos. Hay quienes consideran esto una fatalidad, pero otros lo ven como una necesidad básica para progresar. Darle la importancia que se merece el error sin hacer sentir culpable al empleado, es esencial para realizar una buena gestión.
3. Los líderes confían en el crecimiento de sus empleados
Las personas que trabajan en una empresa buscan superarse de forma constante y muchas veces debencambiar de empleo para lograrlo. El jefe debe estar al tanto de los objetivos personales de cada uno e intentar alinear los objetivos de la empresa con los de los empleados.
4. Se interesa por la opinión de los que trabajan para él
Todo buen referente sabe que quienes tienen más información sobre las tareas a realizar son las personas que las llevan a cabo. Brindar un espacio para la discusión de nuevas estrategias y opiniones es una buena opción para fomentar la comunicación y el espíritu de equipo.
5. Un buen jefe inspira mediante experiencias personales
Un jefe suele ser alguien con experiencia debido a que no es sencillo acceder a este tipo de puesto sin experiencia previa. Aprovecha tus historias personales y coméntaselas a tus empleados con el fin que conozcan otro aspecto de tu personalidad.
6. Los buenos jefes siempre dicen la verdad
Por dolorosa que sea una respuesta, un jefe siempre debe decir la verdad para no perder credibilidad. Luego de la fuerte declaración, puede ofrecer soluciones al respecto y dar su punto de vista para brindar ayuda.
7. Un líder está disponible con facilidad
No hay nada más molesto que querer plantear algo a tu superior y no poder hacerlo porque no está disponible. La puerta de un buen jefe debe estar permanentemente abierta, tanto literal como metafóricamente.
Vía universia