¿Acabas de graduarte y vas a incorporarte al mercado laboral? Te ayudamos a decidir si aceptar o no tu primera oferta

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Con la primera oferta de trabajo viene toda una serie de emociones. Aunque estés muy emocionado por la oportunidad, también estarás preocupado de dar el paso correcto en tu carrera. Además, tendrás la tentación de aceptar el cargo solamente para garantiza tu independencia; sin embargo, es importante no precipitarse por el momento.

Antes de aceptar cualquier oferta, asegúrate de que ésta cumpla con tus necesidades inmediatas y si constribuye a alcanzar tus metas profesionales y te direcciona en el camino profesional que te gustaría seguir.

Para hacer que tu decisión sea más fácil, puedes realizar una lista de sus necesidades personales y profesionales. Describe todo lo que deseas de tu primer trabajo, desde el estilo de vida  que te plantea, hasta los incentivos, cobertura médica, posibilidades de ascenso etc.

¡Pero cuidado!, si estás recién graduado, el sueldo puede influir fuertemente en tu decisión y será tentador aceptar las ofertas que ofrezcan sueldos más elevados. Sin embargo, de un paso hacia atrás y piensa si el dinero verdaderamente es una de tus mayores prioridades durante los primeros años de tu carrera profesional.

Plantéate qué objetivos quieres lograr el próximo año y en qué dirección te quieres encaminar profesionalmente y determina si el trabajo que te ofrecen te ayudará a acercarte a este objetivo.

Por ejemplo, si tu objetivo es ascender en una empresa, entonces deberás asegurarte de que la que te hace la oferta proporciona oportunidades de crecimiento y calcular, aproximadamente, cuánto tiempo te tomará llegar a ese escenario.

En definitiva, no tomes la decisión inmediatamente. Generalmente dispondrás de unas 48 horas para aceptar o rechazar la oferta así que seguramente te ayudará consultarlo con algún amigo o tutor. Sea como sea, si has llegado a este punto es porque vas por el buen camino.

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