
Según el informe la exposición a bajos niveles de radiación podría provocar un leve aumento en los riesgos de padecer cáncer entre los empleados de centrales nucleares. Los investigadores calculan que hasta un 2 por ciento de las muertes por cáncer se debieron a la exposición a la radiación.
En este sentido, indican que este aumento en el riesgo de cáncer no incluye a la gente que vive cerca de centrales nucleares. Se sabe que la radiación ionizante es un conocido agente cancerígeno. Las actuales recomendaciones sobre protección contra la radiación limitan la dosis ocupacional a 100 milisieverts (mSv) durante cinco años y la dosis al público a 1mSv por año.
Esta guía se basaba principalmente en la información obtenida de los sobrevivientes de la bomba atómica en Japón, y existe una controversia en la extrapolación de los riesgos a la población en general y a los trabajadores nucleares. Fue por eso que los investigadores estudiaron a miles de empleados nucleares para tener una mejor idea de los riesgos.
Los resultados La mayoría de los individuos estudiados eran hombres y habían trabajado por lo menos un año en instalaciones de energía nuclear o en actividades relacionadas, como manejo de desechos o producción de combustible y armamento. El 90 por ciento de estos empleados estaban expuestos a una dosis acumulativa de menos 50 mSv, y menos de 1 por ciento a más de 500 mSv. En el estudio se consideraron factores como la edad, duración del empleo y nivel socioeconómico de los trabajadores. Menos de 200 empleados murieron de leucemia y 6.519 de otros tipos de cáncer.
Según los investigadores, dentro de las muertes por cáncer entre los individuos estudiados pueden atribuirse a la radiación.