
Un equipo de investigadores de la Universidad de Stirling en Reino Unido decidieron estudiar los efectos de la cesantía en la personalidad y estabilidad mental de los individuos. Aunque bien se conoce que la pérdida de un empleo es muchas veces causal de depresión, hasta ahora no se tenía antecedentes científicos que permitieran conocer cuánto y cuál es el daño que produce en los seres humanos. Los resultados han demostrado que las consecuencia del desempleo en las personas son mucho peores de lo que se estimaba.
Uno de los detalles más reveladores del estudio es que el desempleo causa un cambio drástico en muchos de los rasgos que forman parte de la personalidad -que se suelen considerar como inamovibles- específicamente en el nivel de amabilidad, conciencia y extroversión. Por consiguiente, las personas cesantes tienden a volverse menos simpáticas y consideradas, además de perder la motivación y la curiosidad por el mundo en el que viven.
Los investigadores concluyeron que mientras que la amabilidad de las mujeres decrecía considerablemente con cada año que permanecían cesantes, los hombres en cambio experimentaban un aumento de su nivel de amabilidad durante los dos primeros años que luego bajaba considerablemente.
De este modo se cuestiona el paradigma tradicional que asegura que nuestra personalidad es fija y se demuestra la fuerte impresión que pueden tener los factores externos en ésta.
El estudio que fue publicado en el Journal of Applied Psychology sugiere además que el desempleo endémico es algo más que un problema económico, ya que al producir cambio negativos en la personalidad de las personas se podría generar un ciclo creciente de dificultades en la sociedad.
Los resultados fueron obtenidos gracias a la participación de 7.769 adultos a quienes se le aplicó un test de personalidad estándar. Posteriormente fueron divididos en grupos con 210 personas que llevaban desempleadas entre 1 y 4 años, otra con 251 individuos que trabajaban tras haber estado menos de un año cesantes.
Fuente: Muy Interesante
