El otro día vimos las 8 claves para entender la reforma laboral. Sin embargo, se me olvidó mencionar que, en lo personal, a mí no me gusta cómo va encaminada esta reforma, pero ¿por qué?
El desempleo en Chile, en comparación con otros
¿Y los que no tienen trabajo hace años? ¿O los que tienen sueldos bajos y no tiene cómo negociar con su empleador?
Esta reforma no propone herramientas de mejora para aquellos que están cesantes, tampoco pretender regular los sueldos en algunas profesiones, o frenar la cesantía de aquellos estudiantes egresados que no pueden encontrar trabajo porque su campo está saturado. Tampoco se preocupa de las extensas horas que debemos pasar en nuestro trabajo, a veces sin hacer nada, sin tener tiempo para ir al médico, para preocuparnos por nuestras familias e hijos. Como tampoco dice nada de aquellos empleados que nunca han tenido un contrato fijo, sino que deben pasar su tiempo laboral siendo contratados y despedidos para no pagarles años de ejercicio.
Una buena reforma laboral, debería proponer medidas creativas para paliar el desempleo, mejorar los sueldos y las condiciones de todos los trabajadores, incluso de aquellos que no tienen un empleador fijo, como los Freelance, que tienen que confiar en que su empleador le va a pagar realmente su trabajo a fin de mes. Digo esto porque somos varios los profesionales que hemos trabajado boleteando o por concepto de honorarios, y tenemos que cruzar los dedos para que la productora, medio o lo que sea, esté comandada por una persona justa que no se va a arrancar a fin de mes del país con tu plata. Frente a eso los trabajadores freelance, no tienen muchos resguardos.
Tampoco plantea medidas en que los trabajadores puedan ver asegurados sus puestos de trabajo, ya que no se refiere a la falta de regulación en la sub contratación de servicios y trabajadores que tienen que trabajar por temporadas.
En definitiva, la reforma solo se refiere a aquellos trabajadores que viven movilizados todo el año, y que buscan que este tipo de acciones, que ocurre en las grandes empresas que mueven al país, no afecten la economía con su falta de producción.