Carles Recio recibía dos millones y medio de pesos mensuales por ir a las 7:30 a marcar su entrada, y a las 15:30 a registrar su salida.
Vía ADNradio
En España un funcionario de la Diputación de Valencia finalmente fue despedido luego que a comienzos de año medios denunciaran que llevaba casi 11 años cobrando su salario sin trabajar.
El 7 de marzo de 2006 Carles Recio fue designado jefe de la Unidad de Actuación Bibliográfica del Archivo General y Fotográfico, con funciones bastante definidas y claras, pese a que era considerado un puesto ‘innecesario’ por el resto de los trabajadores.
Recio estuvo más de una década acudiendo todos los días a marcar con su huella digital la entrada a las 7:30 de la mañana, para luego marcharse y volver a marcar la salida a las 15:30 de la tarde. Sus compañeros de trabajo aseguraban que solo lo veían cuando iba a negociar sus vacaciones.
El sueldo que recibía Recio por su condición de jefe bibliográfico era de unos 3.300 euros, equivalentes a dos millones y medio de pesos mensuales.
Desde antes de este último escándalo que la historia personal de Recio era delirante: En 2005 reconoció que administraba un prostíbulo masculino en su propia casa, militó en un grupo violentista de ultraderecha, e incluso fue el autor de extravagantes cómics sobre superheroínas españolas.