La analogía de ser un emprendedor se asemeja a la de ser un pulpo. Implica que, mientras te encuentras motivado con tu emprendimiento, estás llevando a cabo múltiples roles a tiempo completo simultáneamente.
Eres un vendedor a tiempo completo, un gestor de recursos humanos a tiempo completo, encargado de marketing, diseñador, y al mismo tiempo estás construyendo tu producto o negocio. Si eres informático, seguramente te encuentras inmerso en el código fuente de tu aplicación. Además, debes lidiar con decenas o incluso centenares de correos en tu bandeja de entrada que requieren revisión diaria. Asimismo, te encargas de la facturación, gestionas impuestos, contabilidad financiera, relaciones públicas y estrategias de contenido. Es como ser un pulpo con ocho brazos realizando ocho tareas diferentes al mismo tiempo.
Es crucial buscar ayuda; debes encontrar a alguien que sea competente en las áreas en las que no te destacas. Además, es fundamental identificar tareas específicas que deseas delegar. Por ejemplo, si no tienes destreza en diseño gráfico y buscas gráficos impecables, considera asignar esa tarea a alguien que pueda realizarla mucho mejor que tú.
Es esencial cortar los brazos de las tareas en las que no eres competente, como los impuestos. Puedes contratar a un contador o trabajar con personas que te asistan en esas áreas, permitiéndote concentrarte en lo que haces mejor. Sin embargo, no puedes cortar todos los brazos. Curiosamente, los pulpos tienen tres corazones, una función básica que no pueden eliminar. De manera similar, como emprendedor, hay una parte central del proceso creativo que amas y que debes conservar. Identifica cuál es esa parte y protégela.
Ser emprendedor no viene con un manual, por lo que es fundamental descubrir esas partes centrales que amas desde el principio. Con suerte, podrás colaborar con otros que destaquen en áreas donde quizás no seas tan fuerte. En resumen, aprende cuáles son esos «tres corazones» tan pronto y de manera deliberada como sea posible. Aunque la analogía puede ser poco convencional, la esencia radica en ser claro acerca de lo que amas en el proceso, protegerlo y enfocarte en lo que realmente te motiva internamente.
