Cable chino: Cómo se cayó la versión del Gobierno, paso a paso (y el efecto boomerang)

La publicación del decreto que otorgó la concesión al proyecto de cable submarino de fibra óptica que une China y Chile erosionó el relato del Gobierno, activó un control de daños y desató críticas desde la izquierda y la derecha a partir de la falta de información. La oposición pide una comisión investigadora y Arturo Squella, hombre de confianza de Kast, entregó señales hostiles hacia La Moneda.

1. La versión oficial se derrumba. La Moneda salió este martes a hacer un control de daños luego de que El Mercurio diera a conocer que el 27 de enero, el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, firmó el decreto que aprobó la concesión del cable submarino impulsado por la empresa China Mobile International entre Hong Kong y Concón.

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2. La primera fisura. El subsecretario Araya, uno de los principales impulsores de la iniciativa, fue el primero en hacer tambalear la versión oficial, al señalar el sábado que “estamos en la recta final y, si se cumplen los elementos técnicos, el cable debería autorizarse”. Araya informó que la concesión se había solicitado en noviembre, apenas 63 días antes de aprobarse, cuando ya se daba a Kast como seguro sucesor de Boric en La Moneda. Su versión generó una fisura en el gabinete.

3. Presión de EEUU. El ministro de Transportes señaló el fin de semana que “el embajador Brandon Judd en una reunión previa (me) había señalado la posibilidad de aplicar sanciones contra las personas que habían participado del proyecto, por muy técnica que haya sido. La reunión fue a principios o mediados de enero”.

4. Hermetismo e información a goteo. La negociación con la empresa china se llevó en completo hermetismo, pese a que solo la primera etapa se construiría durante la administración Boric, pero su ejecución bajo el futuro gobierno de Kast, cuyas autoridades no estaban informadas de una determinación que pone en riesgo la permanencia de Chile en el programa Visa Waiver.

5. La sorpresa presidencial. El viernes, Boric calificó la revocación de visas como una medida “arbitraria, unilateral y sorpresiva”. La Cancillería usó una expresión similar al manifestar “sorpresa” por la determinación del Departamento de Estado.

6. Efecto boomerang y señal de Squella. Aunque inicialmente el oficialismo optó por rechazar la sanción de EEUU, el diputado Raúl Soto -jefe de bancada del PPD- entregó las primeras señales de descuelgue desde la izquierda.

Vía t13.cl

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