Dolores en invierno: por qué aumentan y 5 claves para enfrentarlos

Las bajas temperaturas acrecientan las posibilidades de ciertos dolores que, en muchos casos, son crónicos y dañan la calidad de vida de las personas.

Con la llegada de los meses de invierno, las bajas temperaturas y la humedad ambiental no solo impactan en las enfermedades respiratorias, sino que también se convierten en los principales enemigos de los músculos y las articulaciones.

Según los especialistas, las condiciones climáticas de esta temporada aumentan la tensión muscular y favorecen la aparición de contracturas, lo que se traduce en un incremento de dolores corporales, articulares y de cabeza.

A pesar de que el dolor suele asociarse a lesiones graves, la realidad es que se manifiesta frecuentemente en situaciones cotidianas: molestias tras realizar un esfuerzo físico, cargar peso, mantener malas posturas en el trabajo, rigidez articular al levantarse o cefaleas vinculadas al estrés y al uso prolongado de pantallas.

La falta de atención a estas alertas del cuerpo preocupa a la comunidad médica. De acuerdo con los datos de la Radiografía del Dolor en Chile ACHS-UC, el 26,2% de los adultos en el país vive con dolor crónico. Esto significa que una de cada cuatro personas padece esta condición, cifra alarmante que podría reducirse ampliamente mediante la prevención y el tratamiento temprano.

La clave es la intervención precoz

Los expertos enfatizan que el dolor agudo no debe ignorarse ni normalizarse, ya que un manejo inadecuado o tardío puede provocar que la molestia se vuelva crónica, deteriorando severamente la calidad de vida.

La doctora Delia Ruiz Rodríguez, médico fisiatra y presidenta de la Asociación Chilena para el Estudio del Dolor y Cuidados Paliativos (ACHED-CP), explicó la importancia de educar a la población sobre este tema:

«Muchas personas normalizan el dolor o esperan demasiado tiempo antes de buscar alternativas para aliviarlo. Sin embargo, el dolor agudo debe identificarse y tratarse de manera precoz, ya que una atención tardía puede favorecer su cronificación», dijo.

Además, enfatizó que «en aquellos casos donde existe un componente inflamatorio, los medicamentos antiinflamatorios no esteroidales, como el ibuprofeno, utilizados de manera adecuada y por periodos cortos de tiempo, pueden ser una herramienta útil para aliviar los síntomas y favorecer la recuperación».

Cuando el origen del malestar está ligado a un proceso inflamatorio, el uso responsable de fármacos analgésicos y antiinflamatorios resulta clave, siempre bajo la premisa de utilizar la menor dosis efectiva durante el menor tiempo posible y evitar la automedicación prolongada.

Cinco claves para prevenir y abordar el dolor este invierno

Para evitar que las molestias cotidianas limiten las actividades diarias, los especialistas entregan cinco recomendaciones fundamentales:

  1. No normalizar el malestar: si el dolor se vuelve frecuente, persistente o impide realizar las tareas del día a día, es indispensable buscar orientación con un profesional de la salud
  2. Mantenerse físicamente activo: la práctica de ejercicios suaves o caminatas regulares ayuda a fortalecer la musculatura, reducir la rigidez y preservar la movilidad de las articulaciones
  3. Protegerse de las bajas temperaturas: mantener el cuerpo abrigado y evitar los cambios bruscos de temperatura disminuye la aparición o el empeoramiento de los dolores invernales
  4. Adoptar hábitos saludables: un buen descanso nocturno, una alimentación equilibrada y el consumo constante de agua, frutas y verduras fortalecen la salud musculoesquelética
  5. Uso responsable de medicamentos: ante dolores asociados a inflamación, medicamentos como el ibuprofeno son herramientas útiles, pero deben usarse bajo las indicaciones correspondientes y sin supervisión médica extendida

Vía 24horas.cl

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