¡Quiérete! O cómo mejorar tu autoestima

autoestima

Tener autoestima es importante y es una de las bases para tener salud mental. Una imagen positiva de uno mismo es fundamental para progresar, cambiar, crecer, emprender y alcanzar los retos que nos propongamos, tanto a nivel personal como a nivel profesional. Si uno tiene una autoestima alta, seguramente proyectará también una imagen positiva sobre los demás y mejorará también la relación con su entorno. La autoestima no es algo con lo que se nace. Durante toda nuestra vida va fluctuando. Pero, afortunadamente, está en nuestras manos cultivarla y hacer que mejore. Sólo hace falta tener en cuenta algunos consejos y ponerlos en práctica:

Valora tus cualidades y acepta tus defectos. Es importante conocerse a uno mismo. Haz un análisis introspectivo y detecta cuáles son tus cualidades. Si hace falta, anótalas en un cuaderno y llévalo siempre contigo. Recuerda esos puntos positivos y poténcialos tanto como puedas. Y a la vez, toma conciencia de tus defectos y acéptalos. La perfección no existe y todos tenemos defectos, así que es mejor que aceptes los tuyos y trabajes para minimizarlos.

Cambia lo que puedas y acepta lo que no. Obsesionarse con lo que no nos gusta o incomoda de nosotros  y con querer cambiar no es bueno. Cierto que es importante para tu estima cambiar aquello que no te gusta. Pero sólo debes intentarlo con aquello que realmente puedes modificar. Por ejemplo, si crees que te preocupas demasiado por las cosas y eso hace que tu carácter esté irascible, puedes trabajar para mejorarlo. Pero si lo que no te gusta es tu estatura, no puedes hacer nada. Así que acéptate tal y como eres.

Errar es humano. Si te equivocas, no lo veas como un fracaso. Aprende de tus errores, mira qué no hiciste bien y aprende para la próxima vez. Pero no te machaques por haberte equivocado, no sacarás nada bueno de hacerlo. Ni entres en un estado de lamentación. Te equivocaste, sí. Pero céntrate en lo que está en tus manos para cambiar la situación y para evitar volver a hacerlo.

Rodéate de gente sana. Tener relaciones sociales sanas, basadas en la confianza, la estima y el compañerismo son muy importantes. Si te juntas con personas positivas y optimistas, seguramente te transmitirán todos esos valores positivos que harán mucho bien a tu autoestima.

Acepta las críticas constructivas y aléjate de las destructivas. A pesar de que lo más importante es tener una buena imagen de uno mismo para proyectarla hacia los demás, es muy difícil controlar todo lo que dicen de nosotros. Así que no nos debemos obsesionar con ello. Además, si alguien te hace una crítica constructiva, aprovéchala para mejorar. Y si hay quién te machaca con críticas destructivas, no le des importancia. El problema lo tiene esa persona y no tú.

Trabaja en tu crecimiento personal y profesional. Es importante, para la autoestima, marcarse retos asumibles y elaborar un plan para conseguirlos. Pueden ser retos personales o profesionales: aprender algo nuevo, mejorar en el lugar de trabajo, etc.

Vía adecco