Tatuar tu cuerpo es una gran decisión, por eso te mostramos las cuestiones que necesita saber antes de hacerte ese nuevo tatuaje.
Antes
Investiga. Uno de los riesgos más conocidos al realizarse un tatuaje es la propagación de enfermedades de transmisión sanguínea como la hepatitis C y B, así como el VIH. Esto se debe a que la sangre infectada de un cliente es transferida a otro a través de las agujas.
Las infecciones bacterianas son también un riesgo al adquirir un tatuaje. Si el cliente tiene un grano, verruga o anormalidad de la piel en el sitio del tatuaje, cuando la piel se rompe las bacterias pueden entrar en el cuerpo y causar una infección.
Tomando en cuenta lo anterior, debes revisar si tienes enfermedades o estás en una situación de riesgo. Si tienes diabetes, hemofilia, VIH, hepatitis, alergias severas o estás embarazada, no podrás tatuarte.
Precio. Depende del tamaño, complejidad del diseño y si es a color o en blanco y negro.
Dolor. Todos implican malestar, aunque hay zonas más sensibles que otras. Las menos dolorosos son donde hay más músculo. Los que más duelen son donde hay articulaciones: el cuello, las partes internas de los miembros, los empeines de los pies y las espinillas.
Después
Cubre tu tatuaje durante las primeras horas. El vendaje que el tatuador te pone servirá para protegerlo de bacterias, la luz solar o el polvo.
La mayoría de los tatuadores opinan en que debes tener el tatuaje cubierto por un mínimo de dos horas, pero la cantidad de tiempo recomendada varía entre 4 y 24 horas.
Los tatuajes cubiertos con plástico son la excepción, una envoltura de plástico nunca se debe dejar en un nuevo tatuaje durante más de dos horas.
Para quitar el vendaje, remoja primero con agua tibia para evitar que se pegue a la piel. Debe salir fácilmente una vez mojado. Después desecha el vendaje usado.
Sigue al pie de la letras las instrucciones que te de tu tatuador.
Limpia el tatuaje. Es recomendable utilizar agua tibia y jabón neutro sin aroma, ya que éstos pueden irritar la herida y hasta dañar el tatuaje.
Utiliza tus manos para frotarlo suavemente, así eliminarás todos los rastros de sangre, o tinta escapada. Esto ayudará a evitar que el tatuaje tenga costras antes de tiempo. No utilices ningún tipo de esponja para limpiar el tatuaje, ya que pueden albergar bacterias.
No expongas el tatuaje justo debajo del agua. Lava de forma indirecta salpicando agua sobre el tatuaje con las manos.
Deja descubierto el tatuaje. Una vez que hayas lavado bien el tatuaje, debes secarlo con mucho cuidado con una toallita húmeda (de papel). No frotes el tatuaje, ya que puedes causar irritación. Una vez que el exceso de humedad se ha eliminado, deberás dejar el tatuaje descubierto de 20 minutos a una hora. Esto permitirá que el tatuaje respire y el exceso de humedad se evapore.
Debes permitir que el tatuaje respire cada vez que lo laves o se moje.
Aplica pomada antibiótica. Una vez que el tatuaje esté completamente seco y la piel comience a sentirse “apretada”, puedes aplicar un poco de crema. Asegúrese de aplicar sólo una capa muy delgada, de lo contrario vas a sofocar el tatuaje y fomentar el crecimiento de las bacterias.
debes seguir aplicando el ungüento después de cada que te laves el tatuaje durante unos 3 a 5 días, o hasta que el tatuaje comienza a «pelarse».
No utilices productos a base de petróleo, como vaselina, ya que estos son muy pesados y pueden obstruir los poros, causando brotes en el tatuaje.
Evita el contacto directo con el agua. Hasta que el tatuaje esté completamente curado se debe evitar nadar en una piscina, en el mar, o incluso sumergirse en la bañera. Hay dos razones para esto. En primer lugar, la exposición de tu tatuaje a un exceso de agua puede dañar su apariencia . En segundo lugar, el agua de las piscinas, el mar y la bañera puede estar llevando suciedad, bacterias, productos químicos y otras impurezas que podrían causar que tu tatuaje se infecte.
No lo expongas al sol. La luz del sol es el peor enemigo de los nuevos tatuajes. Los fuertes rayos del sol pueden causar que tu piel se ampolle y cambie el color del tatuaje. Por esta razón, lo mejor es mantener el tatuaje cubierto y lejos del sol durante al menos 3 o 4 semanas, hasta que la sanación inicial se ha completado.
Después de eso, todavía necesitas proteger el tatuaje con el uso de un protector SPF 30. Esto evitará que el tatuaje se decolore bajo el sol, manteniendo los colores durante más tiempo.
No te rasques. A medida que sana, tu tatuaje tendrá costras. Esto es normal, y las costras permiten que se seque, después se caen por sí solas. No trates de ayudar a que el proceso avance recogiendo las costras. Esto puede hacer que dejen agujeros o manchas en tu tatuaje.
Evita la ropa ajustada. Evita usar ropa ajustada sobre tu nuevo tatuaje ya que puede causar que las costras se adhieran y las arrancará de forma dolorosa.
Además, la ropa apretada evitará la llegada de suficiente oxígeno a tu tatuaje, y el oxígeno es esencial para el proceso de curación.
Evita hacer ejercicio. Los tatuajes que cubren grandes superficies, o los que están cerca de las articulaciones (como los codos y las rodillas), pueden tardar más tiempo en sanar si la piel se ve obligada a moverse mucho durante los entrenamientos intensos u otra actividad física. El movimiento hará que la piel se agriete y se irrite, lo que prolonga el proceso de curación tatuajes. Por esta razón, debes evitar ejercicios innecesarios durante la primera semana después de tatuarte.
Busca señales de alergias o infecciones. Las infecciones pueden surgir incluso si tomas todas las precauciones. Presta atención al aparecimiento de: sarpullidos, enrojecimiento, escozor, fiebre, o líquido que salga de la herida incluso después de que haya sanado.
Si tienes algunos de estos síntomas, busca ayuda médica.
Pasado un mes, tu tatuaje ya habrá cicatrizado y en principio ya no debe infectarse. A partir de ahí basta no exponerlo mucho al sol o usar un protector solar.
Relájate. Si bien un tatuaje dura para toda la vida, no te estreses tantísimo en que sea una obra maestra de la humanidad. Lo bello de los tatuajes es que son pedazos de tu historia, y por eso, no tienen que ser perfectos.
