¿Cómo combatir la ansiedad?

Recientemente la Revista Forbes elaboró una guía de autoayuda para combatir el agobio constante que muchas veces nos hace pasar noches en vela, preguntándonos por el futuro y lo que puede suceder si tal o cual cosa sucede.

Practica «mindfulness»

Esta técnica consiste en mirar tus preocupación desde afuera, como si fueran ajenas y luego dejarlas ir. De esta manera se puede entrar en un estado de relajación, en que nos centramos en nuestro respiración y en el presente.

Crea un período para agobiarte

Elige un tiempo y un lugar para darle la rienda suelta a tus preocupaciones deliberadamente. Usa 15 minutos para pensar en tus problemas y en los posibles escenarios que te preocupan. Luego sigue con tu día. Debes mentalizarte de que todo el tiempo fuera de estos minutos son una «zona libre de agobio». Si te surge un pensamiento preocupante fuera de tu período para agobiarte, anótalo y déjalo para después. Trata de evitar tener tus 15 minutos de agobio antes de irte a la cama para que puedas dormir más relajadamente.

Diferencia entre problemas sin y con solución

Dicen que todo tiene arreglo menos la muerte. En cierta forma esto es verdad. Es por eso que debes analizar bien tus problemas y darte cuenta cuáles son reales y cuáles no, y cuáles de ellos se pueden solucionar. Anota estos últimos en un papel y pregúntate si eres tú quien puede solucionarlo. Haz una lluvia de ideas con todas las posibles soluciones que pueden tener. Así podrás elegir y poner en marcha tu plan para solucionar tus problemas. Verás que eso te ayudará a sentirte más relajado y sereno.

Acepta la incertidumbre

¿Cómo puedes disfrutar de tu día si estás todo el tiempo preocupado? Las cosas siempre pueden mejorar o empeorar. No lo sabemos y nunca lo sabremos con certeza. Entonces, piensa, ¿de qué sirve preocuparse?

Desafía los pensamientos asfixiantes

Analiza tus miedos con detalle. Enfréntalos. Luego tómalos como una hipótesis, no como hechos. Te ayudará a relajarte.

Cuida tu entorno

Busca la compañía de personas positivas y alegres. Te ayudarán a ver las cosas desde otra perspectivas y te levantarán el ánimo. Si te rodeas de personas dramáticas y pesimistas, potenciarán tu ánimo negativo. Asegúrate de elegir bien además a tus confidentes, ya que sus consejos pueden ayudarte o perjudicarte.