En el mundo laboral, las referencias son cada día más importantes, pues es la única manera, en que el futuro empleador puede comprobar las experiencias y logros de sus postulantes.
Pero una referencia es más que de tu ex supervisor diga que eres una buena persona o que eras muy responsable en tu antiguo trabajo. Una buena referencia es una persona que puede hablar positivamente sobre tu desempeño y te puede recomendar para el trabajo que estás solicitando.
Sin embargo, obtener una referencia no es fácil, ya que debe ser alguien que haya trabajado contigo codo a codo y que haya podido evaluar tu desempeño en el cargo, juzgar de manera apropiada tus funciones y habilidades, tanto blandas como técnicas.
La mayoría de las personas creen que una referencia la pueden obtener desde un compañero de oficina, pero no es así, debido a que el nivel de evaluación es casi nulo, y la empresa que te quiere contratar busca a alguien que sea objetivo con sus comentarios. Estas referencias se consideran ineficientes e inadecuadas.
Para que lo tengas más claro, aquí te entrego 5 tips sobre las referencias laborales:
- No basta con entregar el nombre: Debes describir el tipo de relación que tenían y las tareas que esa personas te encomendó. Como ya dijimos, una referencia siempre tiene que ser un jefe, supervisor, mentor o profesor de la universidad con el que trabajaste.
- Trato directo: No sirve si es tu jefe que te caía bien pero que nunca trabajó directamente contigo. Una buena referencia es alguien que pudo ver cómo tu desempeñó evolucionó.
- Deben argumentar lo mismo: Tu referencia y tú deben entregar la misma información con respecto a tu cargo anterior y por qué dejaste de trabajar ahí. No sirve que tu referencia diga que te echaron por mal comportamiento y que tu digas que hicieron recorte de personal.
- Deben estar actualizadas: La referencia, idealmente, debe corresponder a una persona con la cual trabajaste recientemente y por lo tanto debe corresponder a tu último trabajo. Son menos confiables los testimonios de personas con las cuales trabajaste hace 3 años. Si no tienes referencias actuales, la empresa puede pensar algo negativo de tu salida de aquella entidad.
- Confirma la fuente: Habla con tu ex jefe y pídele que sea tu referencia, no pongas el contacto de cualquier persona, ya que tienes que conocer la opinión que tiene de ti y de tu trabajo. Puede suceder que entregue una mala referencia o ni siquiera se acuerde de ti.