Según especialista, cuando un líder promueve la importancia del rol que tiene un trabajador dentro de su empresa, se genera sentido de pertenencia, lealtad e identidad organizacional que va en beneficio de todos.
Vía DiarioPyme

Saber adaptarse y visión de futuro: otras dos claves
De acuerdo a la investigación, el segundo lugar entre las tres competencias más importantes en un líder, lo ocupa la «capacidad de adaptación a las cambiantes demandas del negocio», con 65%; sobre todo considerando que las compañías están altamente expuestas a los vaivenes del mercado.
«Esto significa que ante un escenario complejo, un gerente debe ser suficientemente competente para adaptarse al nuevo contexto, dándole sentido al nuevo enfoque y, logrando, no solo adhesión sino que el compromiso de su equipo», dice Zaida.
Por último, en la tercera posición se encuentra «tener visión de futuro», competencia que tiene relación con la anterior, puesto que frente a un entorno variable solo sobreviven aquellas empresas que saben adaptarse a los cambios con rapidez.
«Un gerente con esta habilidad desarrollada se caracteriza por su capacidad de ir por delante y prever los movimientos del sector, analizar tendencias, y con esto, tomar medidas oportunas para que la compañía se ubique siempre en la primera línea. Ser capaz de tomar la iniciativa constituye una ventaja competitiva que hace posible que la empresa gane posiciones y vaya a la vanguardia, tanto en técnicas relacionadas con la venta y el negocio, como en asuntos corporativos que son fundamentales para el éxito, como el tratamiento de la marca, por ejemplo», concluye la especialista.