Muchas ofertas de trabajo no nos llegan a través de portales de empleo, por lo que requieren de una forma más directa de envío del currículum vitae. El email resulta la forma más inmediata y cómoda para candidatos y seleccionadores, que nos permite además introducir un texto libre de presentación.
A continuación encontrarás algunos consejos para que tu currículum llegue de la mejor manera a la empresas:
Nada de emails masivos
Si tienes que enviar el currículum a muchas empresas, evita la tentación de redactar el mismo mensaje y hacer un envío en “copia oculta” a todos. Personaliza el mensaje para cada una de ellas y, a ser posible, dirígelo a la persona que debe recibirlo.
Incluye referencias a la oferta
Muchas empresas tienen activos a la vez varios procesos de selección de personal para distintos puestos. Si estás optando a un puesto en concreto, no olvides mencionar en el mail que estás enviando tu currículum para participar en el proceso “equis”, e incluso incluirlo en el asunto del email en caso de disponer de una referencia, algo muy habitual en las ofertas de empleo.
Identifícate y no olvides adjuntar el documento del cv
Puede parecer una obviedad, pero a menudo las prisas nos juegan malas pasadas. Cuando escribas el asunto del email, no te limites a escribir “CV” o “Currículum” en éste, pon además tu nombre y tu apellido. Del mismo modo, comprueba que hayas adjuntado el documento de tu currículum en el email, así evitarás tener que reenviar otro correo para corregir el error.
Cuidado con los formatos
Aunque el formato .doc es lo más común, te asegurarás de que tu currículum sea leído de la misma forma en que lo has creado si lo guardas en formato .pdf. Al ser un formato estático, no existe riesgo de que los párrafos del documento se muevan, cambien las fuentes o que el seleccionador no pueda abrirlo por no disponer de una versión correcta del programa.
Atención a los detalles
A la hora de enviar un currículum por email, todo es importante, pero los pequeños detalles son los que marcan la diferencia (precisamente por ser aquellos que a menudo pasamos por alto). Si estás escribiendo el cuerpo del mail, no olvides incluir una frase educada de introducción (“Estimado Sr. Hernández”), una de despedida (“Quedo a su disposición para ampliar la información que considere necesaria”) y realiza un par de lecturas del texto para revisar errores tipográficos o de ortografía.
Un detalle adicional, pero de gran importancia, tiene relación con el nombre que se muestra como destinatario de tu dirección de email o con la dirección de email en sí. Evita por todos los medios usar cuentas destinadas a un uso informal (veáse “fiestero35@” o “lobitaferoz@”). Si vas a utilizar el email como herramienta de búsqueda de trabajo, vale la pena que crees una cuenta que responda a tu nombre y apellido/s.
Vía CV coach