Los conflictos surgen de las diferencias en necesidades, valores, motivaciones e intereses de las partes. Estas diferencias, frecuentemente, nos complementan, pero pueden a llegar a un punto en el que son tan extremas que entran en conflicto.
Dondequiera que se dé la interrelación humana existe la posibilidad de que aparezcan conflictos entre partes, ya sean éstas personas o grupos. De hecho, todos hemos vivido la experiencia de entrar en conflicto con algún compañero de trabajo o colega. Diferentes puntos de vista sobre un asunto, intereses dispares al colaborar, percepciones distintas que llevan a malos entendidos, etc., todos ellos son motivos para que surja el conflicto.
A continuación te mostramos 3 consejos para evitar las peleas en el trabajo:
> Prevenir es mejor que curar: Aquellos colaboradores que sean capaces de anteponerse a las situaciones de tensión, evitará la utilización de recursos extras, reuniones especiales, y posibles periodos de inactividad.
> La comunicación: Quienes logran comunicarse y establecer reglas de cooperación obtienen mejores resultados que quienes pretenden vencer al otro. En este sentido, siempre resulta interesante ceder en ciertas peticiones para que el otro también ceda y la situación vuelva a la normalidad en el menor periodo posible.
> El manejo de emociones: Los enfrentamientos suelen despertar el “instinto combativo” de las personas y la razón se ve desplazada por las emociones, lo que representa un desvío del camino a la solución. En un ambiente de tensión, una sola reacción y hasta un pequeño gesto de rechazo puede ser malinterpretado por la otra parte.
Y tú ¿has tenido una fuerte discusión con algún compañero de trabajo?
Fuente: Zeus consult