1. Intentar un sueño reparador: Así lograremos consolidar y potenciar el aprendizaje, aumentando el almacenamiento de nuestra memoria. Una siesta, efectivamente es una pausa que permite la reconstrucción y energiza nuestro cerebro.
2. Beber agua: Ayudará para estar despiertos interiormente y dejar de decir, “espérame, el nombre lo tengo en la punta de la lengua”… No té, jugos ni bebidas, agua pura.
3. Comer pescado: “La gente que lo hace reduce en un 60% el riesgo de desarrollar Alzhéimer”, de acuerdo con una investigación llevada a caso en el Rush University Medical Center de Chicago. El estudio indica que comer pescado una vez a la semana retrasa un 10% cada año el declive cognitivo, lo que equivale a atrasar el reloj biológico tres o cuatro años.
4. Mantener encuentros sociales: Socializar cara a cara permitiría activar estructuras del lóbulo frontal del cerebro relacionadas con las decisiones, control y preparación de planes. En otras palabras, ejercita la mente y la memoria.
5. Deporte y recreación al aire libre: Para preservar la salud del cerebro lo mejor es practicar ejercicio físico en forma regular. Es como llenar de bencina a nuestro auto. Con el movimiento cardiovascular aumenta la irrigación de sangre y oxígeno al cerebro fortaleciendo a las neuronas.
Fragmento vía Emol
