Senado despacha Ley Sanna que crea seguro para padres de hijos con enfermedades graves

Con la nueva legislación los padres y madres de niños enfermos que trabajen podrán tener una licencia médica para acompañar y cuidar a sus hijos menores que se encuentren con una condición grave de salud definida por la ley.

Vía T13

Este martes el Senado despachó la llamada Ley Sanna, que crea un seguro para padres y madres con hijos con enfermedades graves, y quedó lista para ser promulgada como ley.

La iniciativa obtuvo la luz verde luego de que las modificaciones introducidas por la Cámara Baja fueran aprobadas de forma unánime con los 34 votos a favor.

La ministra del Trabajo Alejandra Krauss, que estuvo presente en la votación, señaló que este proyecto permitirá «reorganizar la realidad familiar en caso de enfermedad grave de un hijo».

La senadora Carolina Goic (DC), una de las principales impulsoras del proyecto, destacó que «a partir de ahora, las familias contarán con una licencia que no los haga optar entre cuidar a sus hijos o seguir en sus trabajos, cuando tienen cáncer o cuando existe una situación de trasplante».

¿En qué consiste la Ley Sanna?

El proyecto busca regular la cobertura, los requisitos de acceso y las prestaciones de un seguro solidario, que será financiado por el Estado, a través de un fondo solidario creado en abril de 2017.

Con esto, los padres y madres que trabajen, podrán tener una licencia médica para acompañar y cuidar a sus hijos menores que se encuentren con una condición grave de salud definida en la ley.

¿Cuáles son las enfermedades graves que contempla?

La ley SANNA contempla la entrega de licencia a los padres de menores afectados por las siguientes situaciones.

  • Cáncer
  • Trasplante de órgano sólido
  • Desahucio o estado terminal
  • Accidente grave con riesgo de muerte o secuela funcional severa y permanente

El gobierno enfatiza que un niño frente a este tipo de condiciones «no solo cuente con la atención médica necesaria, sino también con el cuidado, atención y acompañamiento de sus padres durante el periodo más crítico del tratamiento».

«El acompañamiento por parte de los padres ayuda al restablecimiento de la salud de los niños y niñas, disminuye los tiempos y costos de internación de los tratamientos médicos, atenúa los efectos de la situación traumática que enfrentan los padres, disminuye la tensión que genera a condición de salud que afecta al hijo», explican desde el gobierno.