Influenza tipo A: Estos son los síntomas que provoca la enfermedad

Vía ahoranoticias.cl

Las personas pueden presentar fiebre, dolores musculares y tos seca son algunas de las condiciones.

Este martes 5 de junio se dio a conocer que una mujer de 38 años se encuentra en extrema gravedad e internada en la Clínica Las Condes, luego de que se le detectara que padece influenza tipo A.

Al respecto, el anestesiólogo Jorge Rufs explicó que la paciente «empezó con tos y un poco de fiebre», lo que posteriormente empeoró en los últimos tres días y por lo que debió ser conectada a ventilación mecánica, debido a que «la terapia convencional no lograba oxigenarla debidamente. Por lo tanto, tuvimos que conectarla a un soporte extracorpóreo».

«El soporte está funcionando de forma adecuada, por lo tanto estamos logrando oxigenarla. Sin embargo, su condición sigue grave», agregó un funcionario de la entidad.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la influenza tipo A «se clasifican en subtipos en función de las combinaciones de dos proteínas de su superficie: la hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA). Los subtipos actualmente circulantes en el ser humano son el A(H1N1) y el A(H3N2). El A(H1N1) también se conoce como A(H1N1)pdm09, pues fue el causante de la pandemia de 2009 y posteriormente sustituyó al virus de la gripe estacional A(H1N1) que circulaba hasta entonces».

Además, agregan que «todas las pandemias conocidas han sido causadas por virus gripales de tipo A«.

¿Cuáles son los síntomas?

La OMS sostiene que la influenza tipo A, al igual que los otros tres tipos de influenzas, o gripes estacionales, es una enfermedad que se caracteriza por provocar en el paciente:

  • Súbito de fiebre (sobre los 38 grados).
  • Tos generalmente seca.
  • Dolores musculares, articulares, de cabeza (en la zona frontal) y garganta.
  • Intenso malestar y abundante secreción nasal.

Por su parte, el Ministerio de Salud (Minsal) agrega que una persona que está infectado con el virus de la influenza tipo A también puede padecer:

  • Cansancio o debilidad en las extremidades, que en casos de adultos mayores se puede prolongar entre dos a cinco adías.
  • Romadizo o coriza.
  • Molestia frente a luz.
  • Problemas estomacales (náuseas, vómitos y diarreas).
  • Otitis (frecuentemente en los niños).
  • En caso de pacientes con enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión), sus condiciones médicas pueden empeorar.
  • Dificultad para respirar, especialmente en los niños
  • Apneas en menores de tres meses