La universidad te preparará para muchas cosas; sin embargo, muchas veces sucede que la acumulación de conocimientos académicos no es suficiente a la hora de enfrentar el competitivo mundo laboral de hoy. Muchas veces ocurre que los mejores alumnos en el aula no logran destacarse en el ámbito profesional, hecho que varios expertos atribuyen a una falta de preparación a nivel mental y desinformación a nivel general. Para ayudarte a escapar de esta estadística, te presentamos 10 actitudes que te convertirán en un verdadero profesional, publicadas por el portal Soy Entrepreneur.
1. Muestra un entusiasmo mesurado. Si bien demostrar que estás motivado es imprescindible a la hora de postular a un trabajo, no caigas en el error de prometer más de lo que puedes brindar, al menos en una primera instancia.
2. Abandona las frases coloquiales y el lenguaje informal. Asume que ya no eres un estudiante buscando ser popular. En el ámbito profesional, algunas expresiones de la “jerga joven” pueden ser vistas como señal de inmadurez. Evítalas.
3. No entres en conversaciones tabú. Determinados temas como política o religión pueden resultar sensibles para varias personas. Por eso es mejor que dejes tus opiniones personales para compartirlas con amigos.
4. No te dejes llevar por los rumores. En un lugar donde conviven a diario varias personas, es normal que se generen rencillas o rispideces. No obstante, si quieres cultivar un perfil serio debes evitar caer en la tentación de esparcir rumores sobre tus compañeros.
5. Reconoce tus errores. Como principiante, es comprensible que al momento de cometer un error sientas mucho miedo a las represalias de tu jefe. Sin embargo, debes saber que lo que más se valora en estas situaciones es que reconozcas tu falla e intentes aprender de ella.
6. Sé agradecido. Nunca olvides ser agradecido con todas las personas que te han ayudado a alcanzar tus metas, ya sea a nivel laboral como académico. Éstas serán la base para que puedas construir una red de contactos abultada y fructífera.
7. No dejes de capacitarte. Tu proceso de capacitación profesional no termina con la universidad. Una vez que te gradúes, es fundamental que no dejes de hacer cursos, asistir a seminarios o conferencias que aporten nuevo contenido a tu currículum.
8. Aprende a trabajar con personalidades diferentes. Aunque en la universidad hayas tenido la opción de vincularte sólo con las personas más afines, éste no será el caso en el mundo laboral. Muchas veces deberás trabajar con colegas que no te caen particularmente bien, pero esto no debe afectar de ninguna manera tu desempeño.
9. Fomenta el buen diálogo. La buena comunicación es uno de los pilares fundamentales en la vida de un buen profesional. Debes fomentarla desde un primer momento, tanto con tus colegas, como con tus jefes, proveedores, clientes, etc.
10. Cuida tu aspecto e higiene personal. Aunque a muchos les cueste reconocerlo, la imagen sigue siendo un aspecto importante de la reputación profesional. Esto no quiere decir que abandones tu estilo, simplemente que lo adaptes a tu nuevo rol de vida y procures cuidar tu higiene personal en todo momento.
Vía universia
