Los expertos de la Universidad de Keele, Inglaterra afirman que decir groserías, maldecir y gritar no es tan malo como creemos. Muy por el contrario, podría incluso mejorar nuestra salud.
Según explica su informe final, de esta forma expresamos todo lo que sentimos, lo cual puede ayudarnos a aliviar el dolor, y a la larga disminuye el estrés y la irritación.
Para llegar a estas conclusiones, se analizó el comportamiento de personas enojadas, viendo las reacciones de quienes se desahogaban y de quienes no. Aquellos que lo decían todo tendían a presentar, luego de algunos minutos, menos índices de estrés.
Lo curiosos es que el trabajo indica que son las mujeres quienes menos se liberan de la tensión a través de palabras, por lo que u consejos de los expertos es sincerarnos más y buscar formas de desahogo.
Related Posts
La gente inteligente es menos propensa a creer en Dios, según estudio
Según el análisis del profesor Richard Lynn de la Universidad de Ulster, las personas con un coeficiente intelectual más…
17 extrañas preguntas realizadas en una entrevista de trabajo en importantes marcas
Vía Bío Bío Una entrevista de trabajo es un incómodo momento que todo trabajador está obligado a vivir. Resultar…
Las amistades en la oficina aumentan la productividad de la empresa
Generar un ambiente de amistad en la oficina, y no de competencia insana para ver quién es mejor,…
