Mantener una dieta saludable en el trabajo no siempre es fácil, especialmente cuando tenemos poco tiempo para cocinar y nuestro empleo nos obliga a pasar horas sentados delante de la computadora. Hoy te presentamos algunos consejos útiles para no perder la salud (ni la línea) mientras trabajas.
No cedas a la tentación.
Frutos secos, dulces, galletas, snacks industriales… son el peor enemigo de una buena dieta. Si eres de los que necesitan comer algo entre horas, sé previsor y antes de llegar al trabajo pasa por la frutería. Un plátano o una mandarina, o incluso un simple jugo de frutas pueden ser tus mejores aliados en esos momentos de debilidad, y además te darán energía y vitaminas, que nunca están de más. También puedes recurrir al clásico yogurt o, sin abusar, a las tortitas de arroz inflado que ahora están tan de moda.
Sal preparado de casa.
Quizás no siempre te sea posible, pero cuando puedas, llévate el almuerzo ya preparado al trabajo. No hace falta complicarse la vida: puedes cocinar una porción extra cuando prepares la cena, o sencillamente preparar un sándwich vegetal, una ensalada, pasta fría, una empanada, cous-cous con verduras.. cualquier cosa que prepares en casa será más saludable que la mayor parte de los platos preparados que se suelen comer fuera. Y además lo notarás en tu bolsillo. Un consejo: ¡prepara platos ligeros para evitar momentos de somnolencia durante el día!
Concédete una pausa para comer.
Si en tu lugar de trabajo está permitido, tómate una pausa a la hora de comer e intenta hacerlo en compañía. Comer delante de la computadora o del puesto de trabajo no es lo más aconsejable para disfrutar de una comida como se debe. Desconecta totalmente y come con calma, y si puedes, sal a tomar algo de aire fresco antes de volver al trabajo. Te sentirás con las energías renovadas para afrontar el resto de la jornada.
Artículo colaboración de Yapo.cl