Cómo gestionar tu tiempo si estudias y trabajas

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[box type=»shadow» ]Con los tiempos que corren, es habitual oir hablar de los ‘ni-nis’, esos jóvenes que ni estudian ni trabajan. Sin embargo, nosotros no queremos caer en el pesimismo, al menos hoy, y por eso vamos a hablaros de esos estudiantes que, además de sacar sus titulaciones adelante, trabajan. Algo que tiene muchísimo mérito, y a lo que dedicamos el post de hoy.[/box]

A todos aquellos que compaginan las horas de estudio con algún tipo de contrato, ya sea de prácticas o de empleado, les faltan horas en el día, porque no nos olvidemos de que la labor de estudio no se acaba con el final de las clases, sino que requiere echarle horas en casa para no perder el ritmo de los trabajos y de los exámenes. Si ese tiempo extra, o parte de él, lo emplean en trabajar, puede llegar a un punto en el que se sientan desbordados. Para evitarlo, es fundamental llevar una buena organización.

Si te has sentido identificado leyendo estas líneas, te diré que es momento de dejarte de agobios y de prestar atención a los consejos que te proponemos para que el curso que viene lo empieces y lo termines con buen pie.

Para empezar, debes mentalizarte de que la constancia es tu mejor aliada. Vamos a ser sinceros: a principio de curso todos vamos con la intención de llevar las tareas al día pero eso dura  entre una y dos semanas, a lo sumo. Sin embargo, si tienes pensado estudiar y trabajar a la vez, no te quedará más remedio que llevar tu propósito hasta el final y es que, tú no cuentas con el mismo tiempo que tus compañeros y no puedes permitirte el lujo de dejarlo todo para el último momento.

Ten previsión y diversifica tu tiempo. Tú consigna debe ser “hay tiempo para todo”, así que no te agobies. Hazte con una agenda donde vayas apuntando todo lo que tengas que hacer, de esta manera, no te olvidarás de nada y podrás repartirte las horas del día en función de las cosas que tengas pendientes.

Asúmelo, tus días no tendrán tiempos muertos. Entre las clases y el trabajo, el poco tiempo que tengas libre deberás dedicarlo necesariamente, a estudiar y a terminar los trabajos que te manden en la facultad. Para evitar el agotamiento físico, pero sobre todo psicológico, lo mejor es que te reserves un día completo para desconectar. Sal con tus amigos, escucha música, lee o practica algún deporte. De esta forma retomarás tus obligaciones con energía renovada.

Sé positivo. Cuando sientas que no puedes más y lo único que apetezca es tumbarte en el sofá, piensa que eres un privilegiado. Además, no olvides nunca que la suerte está enamorada del trabajo y que todo el esfuerzo que estás imprimiendo tendrá resultados. Piensa que trabajar y estudiar a la vez es algo muy duro que, sin lugar a dudas, se tendrá en cuenta en los procesos de selección a los que te enfrentes y que dispondrás de una capacidad de esfuerzo y de organización que te harán un candidato muy deseable.

Así que ya sabes, aprovecha este verano para cargar las pilas porque aunque el curso que viene será movidito, estamos seguros de que si sigues estos consejos, lo sacarás adelante sin problemas. ¡Ánimo!

Vía Universia