¿Debo firmar el CV antes de entregarlo?

Close-up of a girl studying at home

En un momento en que la búsqueda de empleo ha pasado a formar parte de la rutina diaria, muchos de vosotros nos habéis preguntado por la conveniencia o no de firmar el  currículum. Para despejaros todas las dudas hemos preparado el post de hoy.

¿De dónde viene la costumbre, que muchos consideran anticuada, de firmar el CV? Antes de que internet llegara a nuestras vidas, las hojas de vida se escribían a mano o a máquina, y se firmaban para otorgarle “validez legal”. Muchas empresas se valían de los CV firmados para poder despedir a un empleado en caso de demostrarse que había incluido datos falsos en su proceso de selección. De hecho, en muchas ocasiones no bastaba con incluir un autógrafo en el pie del currículo sino que se acompañaba de una frase tipo “Para que conste a los efectos oportunos”.

Sin embargo, hace años que pasó de moda y que las empresas no lo exigen porque hay diversas maneras de comprobar que la información que se aporta es cierta, como por ejemplo,contrastarla con la vida laboral. Mucho cuidado con las mentirijillas porque es más fácil de lo que pensáis pescar al que no es del todo… sincero.

Donde no está de más incluir la firma es en la carta de presentación que entregamos junto al CV; no sólo como no medio para aportar legalidad, que al igual que sucede en el caso anterior no es tan necesario, sino como despedida personal. Muchos expertos recomiendan sustituir la firma final por el nombre y apellidos que reforzarán el recuerdo del postulante por parte del seleccionador.

Entonces, si la firma en el currículum es, a día de hoy, más un detalle personal que un dato requerido por las empresas, ¿por qué hay casos en los que todavía se exige? Pues porque muchas veces se utiliza para realizar un estudio grafológico del candidato. En estos casos no sólo suelen pedir el CV firmado, sino que solicitarán también alguna carta escrita a mano con la que poder sustentar el análisis de la personalidad a través de la escritura. Según el tipo de letra, la presión que se ejerce sobre el bolígrafo o el espacio entre caracteres, los psicólogos especializados puedes forjarse una primera idea de los postulantes sin conocerles.

Si la convocatoria no especifica nada, queda a vuestra elección incluir o no firma en el currículum pero, en caso de que lo hagan, debéis saber que se coloca siempre al final del último folio, a la derecha en el caso del CV y a la izquierda si es una carta de presentación. En cualquier caso, siempre se verá como una muestra de transparencia ante el empleador, dando a entender que hay un compromiso firme de que la información que aportamos es fidedigna.

Vía universia