[box type=»shadow» ]¿Alguna vez te has preguntado por qué aplaudimos? ¿Porqué lo hacemos después de ver alguna presentación junto a otro grupo de personas? ¿Ha sido realmente de tu agrado lo que acabas de presenciar? ¿Estás acaso dejándote llevar por la opinión de la mayoría?[/box]
Después de presenciar un espectáculo, unaovación de aplausos colma el salón en respuesta afirmativa a lo que acaba de presenciar el público, pero muchas veces los espectadores lo hacemos de forma involuntaria, sin cuestionarnos si efectivamente nos gustó aquello que acabamos de ver.
Estudio
Un grupo de investigadores británicos, alemanes y suecos analizaron el comportamiento de 107 estudiantes universitarios durante una presentación oral para responder a esta pregunta.
El estudio consistió en estudiar las presentaciones de seis grupos de 15 estudiantes. Todos debían estar atentos al lenguaje corporal del ponente para poder asegurar la máxima atención de los investigados. Por último, se pidió que una vez finalizada la charla, se aplaudiera de manera cortés ya que la presentación había sido dada de manera voluntaria.
Una vez que culminaron las charlas de 7 minutos, se analizó el comportamiento de los aplausosconsiderando el tiempo que tardaban en aplaudir y la duración de los mismos.
El aplauso es un comportamiento condicionado
El resultado demostró que los aplausos son un comportamiento social condicionado, de tal forma que el inicio y el fin de los aplausos dependieron de las acciones del resto de los participantes.
A modo de conclusión, podemos decir que los aplausos no se relacionan con el gusto personal sino con el dejarse llevar por la masa, donde abunda la impersonalidad y las decisiones se toman dejándose llevar por la corriente.
Vía universia
