Los altos costos del Mundial Brasil 2014: miles de familias se quedan sin hogar

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Más allá de los comerciales, vistosos preparativos y los estadios modernos se encuentra una dura realidad: la de miles de familias brasileñas que se han quedado sin hogar a causa del Mundial de Fútbol Brasil 2014 que en solo 15 días se iniciará a lo grande. «Yo había construido mi futuro, que era mi casa, con mucho esfuerzo. Y de repente ellos vienen y nos hacen perder todo», denunció Jerónimo Sebastiao de Oliveira.

En declaraciones a la cadena BBC, Sebastiao, residente en la localidad de Camaragibe y uno de los afectados, manifestó que derribaron su hogar sin antes pedirle permiso. Él, al igual que otras miles de familias, tuvo que salir de su casa debido a las obras de infraestructura para facilitar el acceso al estadio Arena Pernambuco, donde se jugarán cinco partido del Mundial.

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En Pernambuco aproximadamente un centenar de viviendas fueron expropiadas por los trabajos en el estadio. El gobierno local indemnizó a las familias afectadas con un pago que va desde los 1,350 hasta 135,400 dólares. El dinero se entregó después de una evaluación del terreno y la regulación del inmueble, sin embargo, este no fue suficiente para que las familias puedan conseguir otro lugar donde vivir.

«Lo que me dieron no es ni la mitad del valor de la casa y no alcanza para comprar otro inmueble», aseguró Sebastiao.

Por esta razón, varias familias han acudido a la Defensoría Pública de Brasil para que se inicien procesos legales en contra del gobierno de Pernambuco con el objetivo de obtener una indemnización que les permita adquirir una nueva vivienda.

 

Raquel Rolnik, relatora de la ONU para la vivienda adecuada, visitó las ciudades sedes del mundial y pudo constatar la existencia de irregularidades en el tema de la expropiación de casas.

«De acuerdo con las leyes internacionales relevantes, una persona jamás puede quedar tras una expropiación en una situación peor que la que tenía antes, pero eso es lo que ocurrió», aseguró.

Por su parte, el procurador general de Pernambuco, Thiago Arraes de Alencar Norroes, indicó que no existe una política que resuelva los problemas de las familias cuyos hogares fueron expropiados. 

 

«Tenemos una copa y debemos tomar algunas medidas en las ciudades sede. Pero no hay una política que resuelva estos problemas, que ofrezca una vivienda a las personas desalojadas por estas obras.»

 

«Algunas personas quedaron en situaciones difíciles», agregó. 

Vía espacio 360