Actualmente gracias a la neurociencia conocemos mucho más respecto al funcionamiento del cerebro humano. En las últimas décadas se han realizado una gran cantidad de estudios que buscan conocer qué sustancias y prácticas nos hace ser más inteligente. A continuación hay una lista de 5 buenas actividades científicamente comprobadas que nos hacen más inteligentes:
Tomar té verde y comer chocolate

La epicatequina es una sustancia que viene naturalmente en el té verde y el cacao. Ha sido motivo de investigación por sus propiedades ya que se dice que protege y potencia el cerebro. El año pasado fue publicado en la revista Nature Neuroscience un estudio realizado en 37 pacientes cuyas edades fluctuaban entre los 50 y los 69 años quienes consumieron durante 3 meses una porción diaria de 900 miligramos de epicatequina. El resultado fue sorprendente; al final del estudio la capacidad de su memoria era similar a la de una persona de 30 ó 40 años.
Además de sus efectos a nivel cerebral en un estudio del año 2012 publicado en Journal of Nutrition se comprobó que la epicatequina presente en el té verde y el cacao reducen los efectos negativos del azúcar en la sangre.
Leer

No sé trata solamente de que leer mejora nuestro vocabulario y nos ayuda a conocer cosas nuevas. El acto de leer provoca una mayor actividad intelectual que, por ejemplo, ver televisión. La actividades intelectuales más intensas hacen que las conexiones neuronales (sinapsis) se refuercen e incluso que se establezcan nuevas uniones. Las actividades intelectuales débiles por otra parte, causan justamente lo contrario: las conexiones neuronales se debilitan y pueden incluso desaparecer.
Tomar café

Es conocido popularmente como la cafeína nos ayuda a mantenernos despiertos y atentos. Lo que no se comenta habitualmente es que además el café aumenta nuestra capacidad de memoria. Un estudio de la Universidad John Hopkins demostró que una dosis de 200 miligramos de cafeína -presente en una taza de café bien cargada- incrementa el aprendizaje, ya sea tomándola antes o después de estudiar. Esta sustancia se encuentra en gran cantidad en el café aunque también se haya presente en el té verde y el chocolate.
Hacer ejercicio

Se ha comprobado en experimentos con ratones que al hacer ejercicio el hipocampo se expande, lo que además de mejorar la memoria aumentó la velocidad de aprendizaje de los roedores.
Además se ha comprobado científicamente en estudios con humanos que hacer ejercicio nos hace más felices.
Tener contacto social

Mantener contacto con las personas, cara a cara, aumenta la actividad cerebral con los consiguientes beneficios que esta tiene. Los contactos sociales son en gran parte imprevisible, la mayor parte del tiempo no sabemos qué dirá la otra persona y eso obliga a nuestro cerebro a estar alerta.
vía Psicocode