Hay cosas más difíciles de conseguir que otras; eso todos lo sabemos. Pero muchas veces cuando no obtenemos los resultados deseados una y otra vez no es porque lo que estamos pidiendo es muy difícil sino porque no lo sabemos plantear. Podemos lograr mucho de lo que nos proponemos simplemente haciendo las preguntas correctas y de la manera correcta.
Pide consejos, no favores
Y si quieres realmente pedir un favor trata de que parezca que se trata de un consejo.
Se específico
No le des más vueltas de las necesarias. Te verás inseguro y puedes hasta terminar aburriendo a la otra persona.
Interésate por el éxito de los demás
Si quieres conseguir tus propios logros debes apreciar los de los demás e interesarte por sus técnicas y sabiduría. Además le hará ver a tu entorno que no eres una persona envidiosa.
Respeta el tiempo y otorga valor a la experiencia
Cuando pides un consejo a una persona con experiencia en el tema, esta te podría incluso cobrar si quisiera. El tema de las asesorías se ha convertido en todo un nicho laboral en muchas áreas productivas. Es por eso que si alguien te está entregando sus recomendaciones debes mostrarle tu gratitud y ser respetuoso con su tiempo.
Muéstrate cercano
La forma más fácil de conectar con los demás es recordar que es tan humano como tú. Acércate y busca la forma de crear una conexión.
Encuentra la forma de recompensar
No podemos sólo pensar en conseguir lo que deseamos sin dar nada a cambio. Ayuda a los demás y ellos te ayudarán. Haz que sea algo mutuo y que te estén agradecidos.
Practica tus preguntas
Sobretodo si estás pensando en pedir algo a cambio. Evita la improvisación y plantea tu pregunta (y petición) clara, concisa y serenamente.
Fuente: Forbes