Los nervios y la ansiedad a veces pueden cambiar nuestro comportamiento frente a situaciones estresantes. Desde hablar con la persona que nos gusta hasta presentar una nueva idea a un jefe, puede ser una tarea amenazante si no estás preparado mentalmente para afrontarlo. Lo mismo sucede en las entrevistas de trabajo, cuando queremos que se lleven una buena impresión de nosotros.

- Entrada: Saluda a tu reclutador con una sonrisa y un comentario «buena onda», no tienes que convertirte en Álvaro Salas y hacer chistes, pero una broma sobre el clima o cualquier tema liviano, puede ayudar a quebrar el hielo. Está demostrado que entrar con un comentario amigable, hace sentir al otro más relajado y en confianza.
- Postura: No te sientes encorvado, ni muy derecho, trata de mantener una postura relajada pero formal. Explícate con naturalidad, sin exagerar el movimiento de manos al relatar y no mostrar demasiada confianza con tu entrevistador, ya esto te puede jugar en contra.
- Experiencias: Comienza comentando tu más reciente experiencia laboral, para pasar por aquellas que han tenido más relevancia en tu formación académica y laboral. Si no tienes experiencia, destaca tu habilidades y conocimientos.
- Prepárate y Ensaya: Practica tu presentación, cómo saludar, qué broma decir, de qué forma relatar tus experiencias. Hazlo frente al espejo, con tu mamá, esposo/a o amigos. La cuestión, es que llegues preparado para no titubear al momento de hablar con el reclutador.
- Escucha: Presta atención, no pienses en que hace calor, o que estabas corriendo hace unos minutos atrás. Concéntrate en las preguntas y pide aclaraciones cuando no has entendido bien una pregunta.
- Demuestra Entusiasmo: Está bien que no sea el trabajo ideal, pero no por eso puedes darte el lujo de hacerlo mal. Destaca las cosas que te gustan de la oferta laboral y del cargo en el que te vas a desempeñar, y siempre, demuestra entusiasmo.
- No mientas: Sé honesto, no exageres los relatos, ni digas que hablas inglés a la perfección, porque una vez que ingreses vas a quedar en evidencia.
- Infórmate: No llegues en blanco, averigua qué hace la empresa y en que rubro se desempeña, ya que querrán saber qué tan informado estás.
- Haz preguntas: Siempre hay una ocasión en que te dicen: ¿Tienes preguntas? En esta parte, no puedes quedarte callado, pregunta lo que quieras con respecto al puesto, lo que demostrará que estás interesado en las labores de la empresa y que no estás ahí solo porque no tenías otra opción.
- Muéstrate agradecido: El trabajo de reclutador puede ser muy desgastante, así que recuerda agradecer por tenerte en consideración.