Siete de las 10 ciudades con el agua más cara de Latinoamérica están en Chile

La urbe que cuenta con el precio del agua más caro es Richmond en Canadá.

Vía AhoraNoticias

Imagen referencial / Agencia Uno.

Según el estudio Aquae papers 9: Determinantes de la tarificación internacional del agua residencial, realizado por la Fundación Aquae, siete de las 10 ciudades con el agua más cara de Latinoamérica están en Chile. 

El informe analizó las tarifas en 236 ciudades de 56 países en 2015 y «se determinó que el PIB per cápita y la calidad de la gobernanza del agua son factores claves en el precio de este recurso a nivel mundial, además de la densidad de población, el área geográfica y el porcentaje de habitantes que accede a la red de abastecimiento», según consigna Cooperativa.

PRECIOS MÁS CAROS EN CHILE Y EL MUNDO

De acuerdo al análisis, la urbe que cuenta con el precio del agua más caro es Richmond en Canadá, cuyo valor promedia los 1.038 dólares, es decir, 683 mil pesos aproximadamente.

Las otras ciudades que siguen en el ránking son dos de Dinamarca: Odense (911 dólares, es decir, 652 mil pesos aprox.) y Aarthus (957 dólares, equivalente a 629 mil aprox.).

En Chile, la ciudad con el precio de agua más cara y que también lidera el listado en Latinoamérica, es La Serena. En la capital de la región de Coquimbo el precio promedio, según el estudio, es de 341 dólares por consumo de 100 metros cúbicos al año, es decir, 224 mil pesos.

El listado en las ciudades del territorio es seguido por CopiapóAntofagastaQuillotaSan FelipeValparaíso y Viña del Mar.

LA RESPUESTA DE LAS EMPRESAS

Una vez conocido el estudio, y según indica el medio citado, la Asociación de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess AG) sostuvo que las indicaciones no son comparables entre ciudades, porque comprenden distintos servicios.

«Entre 1 y 2 pesos por litro es lo que cuesta el agua potable en las áreas urbanas de Chile. Y esa cifra incluye tres servicios: la entrega del agua potable en el domicilio del cliente, el retiro de las aguas servidas y su descontaminación en una planta de tratamiento», indicaron.

La Andess AG también sostiene que sus tarifas son fijadas cada cinco años en un proceso técnico liderado por la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), los que incluyen también los costos operacionales.

Por el contrario, y pese a lo indicado por el análisis, Lorena Olmos, autora del estudio de la fundación, sostuvo al medio que «la comparativa es homogénea sólo con los países avanzados que sí tratan el 100 por ciento de sus aguas servidas. En el resto de países de América Central y del Sur no se ha alcanzado este nivel de tratamiento total».

Finalmente, aclara que «todos los países analizados, cada una de las ciudades, tiene tarifas diferentes, atendiendo a sus particularidades. Por lo que resultan absolutamente heterogéneas y difícilmente comparables tal y como recoge el estudio en numerosos artículos del mismo».