Los principales ejes del plan «Elige Vivir sin Drogas»

Vía lahora.cl

Hace más de 20 años en pleno centro de la ciudad de Reikiavik en Islandia, era común ver a decenas de jóvenes locales bebiendo y fumando en espacios públicos, situación que los llevó a liderar todos los rankings europeos de consumo de alcohol y hachís: cuatro de cada 10 menores de 16 años los usaba habitualmente.

Tras la implementación del programa “Planet Youth” en 1998, las fiestas clandestinas fueron reemplazadas por pistas de patinaje y canchas artificiales de fútbol, que incluso, permitió a la selección islandesa clasificar por primera vez a un mundial (Rusia 2018). Misma fórmula que el Gobierno chileno aplicará desde este semestre en 44 comunas del país (ya se hizo en seis).

Bajo el nombre “Elige Vivir sin Drogas”, y según destaca el Presidente Sebastián Piñera, se busca “convocar un acuerdo social que comprometa a todos los actores, desde las familias hasta los establecimientos educacionales y autoridades”.

¿Qué va a cambiar?

Para lograr el objetivo, desde Presidencia confirman que se dividirá en cuatro ejes centrales (ver recuadro): restringir la visibilidad del alcohol y otras drogas, potenciar las capacidades prácticas de los adultos para cuidar a los niños, aumentar las actividades de ocio como deportivas y promover las capacidades de los jóvenes para ser agentes sociales de prevención.

En tanto,  Álvaro Castillo, académico del Centro de Investigación en Sociedad y Salud de la U. Mayor opina que “debemos ser cautelosos respecto a qué esperar de la medida, que si bien demostró ser exitosa en Islandia está más enfocada para el uso de alcohol y no para marihuana (30% de los menores chilenos la consume)”.

Finalmente, el especialista hace un llamado a la calma, ya que “los programas antidrogas tienen efectos lentos, por lo que se debe mantener más allá del gobierno de turno”.

Transformaciones más importantes

  • Intervención familiar: según destaca el Gobierno, el plan “Elige Vivir sin Drogas” tiene como centro la familia, especialmente fomentando el dialogo entre padres y los adolescentes. Se buscará que los tutores conversen con sus hijos, sepan cuáles son sus intereses y con qué tipo de amigos se juntan.
  • Al interior de las escuelas: a través de los establecimientos educacionales habrá reuniones entre apoderados donde se hablará abiertamente del consumo de drogas, con el propósito de hallar soluciones en conjunto. Los temas serán sacados de la realidad de los alumnos, por ejemplo enfocándose en las fiestas a las que asisten.
  • Mejor uso del tiempo libre: gracias a la modificación del ambiente se hará más accesible para los jóvenes actividades que sean recreativas, culturales y deportivas. La idea es que compitan con las drogas, o sea, que el tiempo libre sea más gratificante y atractivo para el adolescente que el consumo de alcohol y marihuana.
  • Líderes locales: finalmente se pretende fomentar y levantar a líderes locales positivos, es decir, que alumnos de buen rendimiento o reconocidos en sus barrios sirvan de ejemplo para las futuras generaciones. Para ello se trabajará de forma directa en los barrios donde habitan los menores.