Cómo responder a: ¿por qué quieres cambiar de trabajo?

cambiar_trabajo1

[box type=»shadow» ]Esta es una pregunta especialmente delicada cuando somos entrevistados, ya que, si bien es cierto que estamos buscando cambiar nuestro actual empleo, admitir que tenemos problemas en él no es una opción acertada. En una entrevista laboral, siempre la mejor opción es mantenerse positivo. Frente a la pregunta ¿Por qué desea dejar su actual empleo? Será mucho más favorable hablar de aquellos logros que deseas conseguir, pero que no son posibles en tu posición o lugar de trabajo actuales.[/box]

Independientemente de lo errado que sea el desempeño de nuestro jefe del momento, a los próximos empleadores no les interesará oír nuestras críticas. Las respuestas negativas, aún cuando son ciertas, nunca juegan a favor de los entrevistados. En todo caso, aquí te damos tres buenas opciones para responder a esta espinosa pregunta:

Conciliación: Una buena estrategia para no mencionar, por ejemplo, que nuestro empleo es extremadamente demandante en cuanto a tiempo u horarios, es hablar de aquellas necesidades de las que actualmente no podemos ocuparnos por este motivo. La intención de “pasar más tiempo con nuestra familia” o “realizar actividades extras” (master, cursos o estudios complementarios), por ejemplo, demostrarán al entrevistador nuestras ansias por encontrar un balance entre la vida laboral y personal.

Despidos: No es la mejor opción traerlos a colación durante la entrevista, pero si de alguna manera se nos fuerza a hablar sobre un empleo del que hemos sido despedidos, aún cuando nuestro empleador haya sido verdaderamente ingrato y no hayan existido motivos reales para esta acción, debemos mantenernos positivos. Es momento, tal vez, de hablar de la posibilidad que aquel despido nos brindó para poder cambiar nuestro rumbo laboral y buscar nuevos horizontes.

Conflictos: Explicar conflictos personales mantenidos dentro del trabajo es algo arriesgado de hacer. Todo entrevistador astuto sabe que existen al menos tres versiones de la misma historia: la tuya, la de tu anterior empleador y una versión intermedia que estará más cerca de la realidad. Así que, en lugar de centrarte en el conflicto personal -que puede mostrarte como un candidato potencialmente problemático-, debes intentar presentar el tema en sentido opuesto. Tal vez, simplemente cambiando la tónica del argumento: “mi compañía está implementando estrategias que no considero muy convenientes”, lograrás transmitir tus diferencias personales sin mostrarte como un trabajador conflictivo.