En tiempos de crisis las empresas buscan gente propositiva, audaz y capaz de trabajar en equipo; la actualización y capacitación son clave, pero una buena actitud siempre abre las puertas.
[box type=»shadow» ]En tiempos de crisis las empresas buscan gente propositiva, audaz y capaz de trabajar en equipo; la actualización y capacitación son clave, pero una buena actitud siempre abre las puertas.[/box]
1. Decisión: ésta es una de las más apreciadas, ya que le da al individuo el impulso necesario para ejecutar acciones concretas que pueden beneficiar al desarrollo de la empresa.
2. Cooperación y trabajo en equipo: quien trabaja bajo este esquema generalmente no pelea por el poder, más bien colabora y genera ambientes de solidaridad y compañerismo. Para tener esta actitud es necesario escuchar y reconocer los aciertos e ideas de otros.
3. Adaptación: el mundo laboral actual, con o sin crisis, vive cambios rápidos y drásticos, por lo que una persona que sabe adaptarse y explotar sus fortalezas en cada ocasión es sumamente valorada en una empresa, asegura el director de Mercadotecnia de OCCMundial, Edgar Arreola.
4. Diplomacia: los problemas están a la orden del día en cualquier empresa, pero es importante saber que situaciones delicadas requieren de actitudes diplomáticas para manejarlas con suavidad, lo que ayuda a evitar roces e irritación. «Basta con un gesto gentil, una palabra justa o escuchar con atención para aliviar tensiones en el trabajo», asegura Farell.
5. Coherencia: ante los problemas es indispensable mantener tu posición firme, para lo que es necesario tener claridad de pensamiento y control de las emociones. Siempre hay que alinear lo que se dice con lo que se hace.
Sin olvidar la capacitación y actualización, poner en práctica estas actitudes y ‘vendérselas’ al reclutador o a nuestro jefe, nos ayudarán a no formar parte o dejar atrás las filas del desempleo.
