Disipa tus dudas: 10 señales que te dirán si eres adicto al trabajo o no

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Si últimamente te has sentido enfermo, cansado y no sabes por qué, la respuesta podría estar en tu rutina laboral. Por los hábitos que tú mismo has implementado para realizar tu trabajo ¿no te convences? Entonces descubre las 10 señales que te dirán si eres adicto a trabajar.

1. No sabes decir no: Tú quieres hacerlo todo, no importa que tengas cientos de compañeros, te gusta brillar, el problema es que los objetivos de la empresa te pueden llevar noches o incluso largos fines de semana, lo que consumirá gran parte de tu tiempo.

2. Siempre disponible: Eres de los que jamás apagan el teléfono o siempre se les puede localizar en el WhatsApp. No importa si estás de vacaciones o en una cita con tu pareja, eres el ‘incondicional’ que siempre ayuda a su jefe.

3. No existe tu vida social: Cada vez que tus amigos te buscan, saben que estarás trabajando, por lo cual han dejado de invitarte a fiestas. Si estás casado, tu familia siempre se va sola de paseo, pues tú eres de los que se tienen que quedar cerca de la oficina.

4. Sientes la presión: Lejos de disfrutar tu trabajo, te la pasas pensando que no te dará tiempo de terminar los pendientes, por eso comienzas a trabajar contrarreloj. ¡Cuidado! esto puede afectar situaciones físicas como tu presión arterial.

5. Sigues trabajando: Aunque tus compañeros ya dejaron de trabajar, porque ya han terminado o bien porque ya es su hora de salida, tú sigues y sigues. El tiempo es tu mejor aliado y tu peor enemigo, pero no sabes administrarlo o te has vuelto adicto.

6. No sabes delegar: No es necesario que seas el jefe, pero cuando tu superior te pregunta si puedes repartir tu trabajo, tú dices que no, que no es necesario, pues lo harás sol. Error. Habla de que no sabes trabajar en equipo, eso no es sano para ti.

7. Perfeccionista obsesivo: Eres criticón hasta con tu propio trabajo, si se te ocurre dejar tus labores en manos de alguien más de tu equipo, lo acosas hasta que hace lo que tú quieres, cuando tú quieres.

8. Te sientes obligado: Tienes la presión de que debes seguir trabajando, aun cuando ya no te sientes bien para hacerlo, estás cansando o ya es tu hora de salida. Cuidado, esto no te hará bien, debes tener en cuenta que haces las cosas mejor cuando estás contento.

9. Estrés: Vives con angustia, con pendientes, con muchísimas tareas por hacer. No eres capaz de sentarte y relajarte, o siquiera de comer sin estar haciendo otra cosa. Todo tu tiempo está reservado para trabajar.

10. Te justificas: Cuando alguien, preocupado, te comenta que lo que estás haciendo no es sano, siempre tienes la justificación perfecta y precisa. Si te quedas hasta tarde, dices que lo haces porque tu trabajo requiere de un gran esfuerzo.

Vía espacio 360