Hay ciertas prendas o accesorios que simplemente no van en la oficina. Lamentablemente muchas veces cuando el clóset aún está en crecimiento o estás atrasada camino al trabajo no siempre haces la elección correcta. Si algo de esto te ha pasado o simplemente no sabes qué ponerte para ir a trabajar considera estos pequeñas y simples reglas:
Nunca nunca…
- Uses prendas transparentes.

Muy lindo, pero para nada apropiado para el trabajo. Foto: Flickr (cc) Etxart & Panno - Elijas blusas o poleras con escotes muy pronunciados. Y si no sabes de qué escotes estamos hablando considera que si deja ver más de la mitad de la distancia entre el comienzo del busto y los pezones es demasiado.

Este no lo uses en ninguna parte mejor. Foto: Flickr (cc) Rafa Gil - Uses medias caladas. No importa el color que sean.

Muy lindas también, pero tampoco lucirán muy bien en tu outfit profesional. Foto: Flickr (cc) Mónica Nión Lozano - Uses micro mini-falda. Y si tampoco sabes de qué tipo de minifaldas estamos hablando considera que si cubre menos de 3/4 partes del muslo es inapropiada (recuerda que cada vez que tomes asiento la falda sube varios centímetros).
- Te pongas hawaianas (suena más que lógico, ¿no? A menos que trabajes en la playa).

Hawaianas – (cc) Wikimedia Fuente: MSN
