Una trabajadora del estado de Michigan, Estados Unidos, se vio presionada a renunciar ante la insensibilidad de su jefe.
Esta historia tiene un final feliz. Triunfó la compasión y el sentido común, pero de no haber metido presión por redes sociales, la madre de un niño en riesgo vital podría haber perdido su única fuente de trabajo por haber pedido un día libre para ver a su hijo.
Crystal Reynolds Fisher, quien trabaja en una servicentro de la ciudad de Michigan, Estados Unidos, le mandó un mensaje con 48 horas de anticipación a su jefa Dawn avisándole que no podría ir a trabajar por que su hijo permanecía hospitalizado en soporte vital.
“Te aviso que mi hijo permanece en riesgo vital así que mientras siga mal no podré ir a trabajar. Te aviso apenas comience a estar mejor para poder retornar a mi trabajo sin problemas”, escribió Reynolds.
La respuesta de su jefa fue la siguiente: “Así no es como hacemos las cosas aquí, así que asumo que estás renunciando”.
La conversación continuó hasta que su jefa finalmente la despidió. Así que Reynolds tomó pantallazos del intercambio de mensajes y los publicó en Facebook, donde rápidamente se viralizaron, como más de 72 mil compartidos.
Fuente: Lahora.cl