El ejecutivo ingresará hoy las modificaciones a la reglamentación con el fin de garantizar mayor seguridad a los pasajeros y estándares más altos para los choferes.

Una indicación sustitutiva es lo que presentará este viernes el Gobierno para modificar la “Ley Uber” que presentó la administración de la expresidenta Michelle Bachelet, con el fin de regular la relación entre los usuarios y otras las aplicaciones de transporte disponibles.
Entre las principales exigencias se establece que los conductores deben contar con licencia profesional A1 y han de presentar su hoja de vida para descartar delitos de connotación grave como abusos sexuales, tráfico de drogas o manejo en estado de ebriedad.
“Asegurar la igualdad de condiciones tanto para taxis como para las plataformas, avanzar hacia la profesionalización del sector y garantizar un foco en calidad y seguridad para los usuarios”, señaló la Ministra de Transportes, Gloria Hutt ante los cambios a la reglamentación.
Sosteniendo que “aumentarán las exigencias para las plataformas e impulsarán el uso de tecnología para que los taxis puedan modernizar su operación y así entreguen un servicio más eficiente, moderno y competitivo”.
Para las empresas o conductores que no cumplan con esta normativa tendrán que pagar una multa que va desde 10 a 100 UTM, es decir, de $477.290 a $4.477.000 pesos; y agregando sanciones a los pasajeros que interfieran con el correcto uso de los recorridos o el sistema general.